Gijón, Nacho AZPARREN
«No recuerdo la última vez que marcamos cuatro goles». El autor de la frase es Manuel Preciado, pero bien podría aplicarse a la mayoría de aficionados sportinguistas. Echando la vista atrás, para recordar una goleada similar en Primera División hay que transportarse hasta 1995. Concretamente al 12 de noviembre, cuando, en la decimosegunda jornada, el Sporting recibía al Zaragoza en una cómoda octava posición tras un buen comienzo de campaña de la mano del entrenador Ricardo Rezza.
En aquellos tiempos, El Molinón era la piedra sobre la que se asentaba el devenir del Sporting en la Liga (de los 16 puntos conseguidos hasta ese momento 15 habían sido en el fortín de El Molinón). Y el Zaragoza dio buena cuenta de ello. Por los gijoneses jugaron aquella tarde: Ablanedo, Velasco, Muñiz, Bango, Pablo, Eloy, Hugo Pérez, David Cano, Sabou, Julio Salinas y Lediakhov. Desde el banquillo contribuyeron a la victoria Marcelino y Dani Bouzas. Los autores de los tantos fueron Julio Salinas en dos ocasiones, Sabou y David Cano.
No sería, sin embargo, una buena temporada para los rojiblancos. Los problemas internos, que desembocaron en la destitución del técnico argentino Rezza al término de la primera vuelta, terminaron desestabilizando a la plantilla. El Sporting, con la dirección de Díaz Novoa en la segunda vuelta, acabó la Liga en la posición 18.ª, salvándose por un solo puesto del descenso en la novedosa Liga de 22 equipos y que estrenaba el sistema de premiar con tres puntos la victoria.
Pero hay una referencia más próxima en el tiempo del equipo gijonés marcando cuatro goles en El Molinón. Ocurrió la temporada siguiente a la de la goleada al Zaragoza. El 27 de enero de 1997 el invitado fue el Espanyol y el resultado un ajustado 4-3 para los locales.
Los jugadores utilizados en esta ocasión fueron: Ablanedo, Pablo, Nikiforov, Sergio, Villarroya, Marcos Vales, Souza, Cano, Tomás, Lediakhov, y Luna, contando con la aportación de los hombres de refresco Tcherichev, Oliete y Ronald Gómez. En esta ocasión, los goles llevaron la rúbrica de Villarroya, Lediakhov, Luna y Cano. El Sporting acabaría la temporada en la posición 15.ª, llevándose por delante a su entrenador, Benito Floro, a falta de ocho jornadas para el final de Liga.
Dejando a un lado la Primera División, la referencia más reciente en El Molinón de una goleada similar data de un 20 de abril de 2008. El Sporting de Manuel Preciado encaraba la recta final de la temporada con el sueño del ascenso en la mente de todos los aficionados. Con nueve jornadas por delante, el Sporting recibía al Sevilla Atlético con la obligación de lograr los tres puntos en lucha por la tercera plaza de la clasificación.
El Sporting jugó ese día con Roberto, Sastre, Jorge, Iván Hernández, Canella, Pedro, Míchel, Matabuena, Diego Castro, Kike Mateo y Bilic. De Lucas, Omar y Barral tuvieron su oportunidad en la segunda mitad. Ese día, 19.000 almas llevaron al Sporting a golear al filial sevillista, que contaba con importantes jugadores como Perotti o Alfaro. En el minuto 20 Kike Mateo abría la lata a la salida de un córner. Alfaro empataría de penalti el encuentro, pero los goles en la segunda mitad de Jorge y Kike Mateo sentenciaron el encuentro.
Pero todavía quedaría lo mejor del choque. Mate Bilic metería uno de los goles más estéticos de su carrera tras hacer un sombrero al defensa, que cerraría el festival goleador. El Sporting aventajaba en dos puntos al cuarto clasificado en la encarnizada lucha por el ascenso.
Otro de los datos a tener en cuenta son los 7 puntos sumados por el Sporting en los tres primeros encuentros disputados en casa. La última vez que El Molinón disfrutó de una fiabilidad semejante en primera fue la mencionada temporada 95-96, cuando logró un pleno de victorias contra Albacete, Racing y Sevilla.
Así, la contundente victoria del Sporting frente al Mallorca no sólo significa un gran paso adelante en la clasificación, sino romper viejos registros históricos. Una buena señal si los rojiblancos no quieren pasar los problemas del año pasado.