El Cairo, E. P.
La selección española, con un equipo de mayor calidad, enjundia y condiciones, se vio superada por una Italia deslucida que aprovechó un par de errores de la zaga de la «roja» y el hecho de jugar con un hombre más desde el minuto 28 por la expulsión del sportinguista Botía para llevarse el triunfo y la clasificación a los cuartos de final del Mundial sub-20.
España, la mejor selección en la primera fase, con pleno de victorias e imbatida, ofreció su peor imagen en el partido decisivo, en el que se tomó con el habitual mal fario ante una Italia inferior y que se llevó el triunfo con oficio.
Ni la defensa, con varios errores definitivos, ni el centro del campo, incapaz de crear peligro como había hecho en la primera fase ni de contener al rival, estuvieron a la altura, mientras que la expulsión de Botía y un penalti fallado por Aarón con 2-1 en el marcador que podría haber dado vida a los últimos minutos de encuentro fueron la puntilla a las aspiraciones del equipo que dirige Luis Milla.