Gijón, Nacho AZPARREN
La satisfacción de Carmelo tras el partido frente al Mallorca fue doble: victoria clara y, en el plano personal, su retorno a los terrenos de juego. Su último encuentro con el Sporting fue hace prácticamente 5 meses, en la visita a Almería. El domingo, Carmelo volvió a calzarse las botas y disfrutar de unos minutos de competición. «Después de tanto tiempo sin jugar, fue una alegría enorme volver a hacerlo y, sobre todo, no sentir ninguna molestia», explica el canario.
A los 75 minutos de partido, el público de El Molinón tuvo que hacer un esfuerzo extra: despidió con una ovación al héroe del encuentro, De las Cuevas, pero mayor aún fue el clamor con el que se festejó el ingreso de Carmelo. El canario no daba crédito. «La ovación de la gente fue espectacular, no me esperaba una reacción así. Éstas son las pequeñas cosas que te hacen seguir adelante», comenta el atacante.
Con un rival entregado y un Sporting en pleno festival de juego y goles, el retorno se hace más fácil. Así piensa al menos Carmelo: «El Mallorca ya había bajado los brazos y el partido ya estaba decantado de nuestro lado. Lo importante fue volver a tocar el balón y coger ritmo de juego para intentar volver a ser el de antes».
El trabajo con el fisioterapeuta del club, Lorenzo del Pozo, está dando sus frutos. Aunque los minutos en la competición serán los que pongan al canario a punto. «Físicamente me encuentro muy bien. He corrido muchísimo con Lorenzo, incluso alguna vez en triples sesiones. Lo único que me falta ahora es confianza y tacto con el balón, y es algo que cogeré en los entrenamientos», confiesa el mediapunta rojiblanco.
Carmelo prefiere no fijar fechas concretas para su plena recuperación, aunque la visita del Real Madrid está marcada en su calendario. «Ojalá esté ya al 100 por ciento para el partido del Madrid. Siendo realistas creo que aún me quedan 2 o 3 semanas para estar a tope», dice. Aunque el mediapunta es aun más ambicioso: «Si por mí fuera, jugaría ya».