Mieres del Camino,
Tito ROGAR
El Caudal y el Avilés empataron en el Hermanos Antuña en un encuentro que ha resultado de calidad y donde los dos conjuntos buscaron la victoria. A los de Muñiz este punto les supone una buena dosis de moral, al añadirse a su anterior empate contra otro equipo puntero como el Marino.
El Avilés salió decidido a sorprender a un Caudal que tardó unos diez minutos en meterse en el encuentro. Los visitantes llegaron en un par de ocasiones a los dominios de Mingote, siendo Serrano el que remató un balón que le sirvió en bandeja Jorge y, cuando iba a remachar a gol dentro del área pequeña, se produjo el providencial cruce de Nacho para desviar a córner. Fue sin duda la mejor oportunidad de abrir el marcador del cuadro de Muñiz.
Pasados esos primeros diez minutos, el Caudal tomó las riendas del encuentro y en el 23 un disparo muy potente y desde lejos de Aitor lo desvía Dani a córner. Tres minutos más tarde llegó un 1-0 con mucho suspense. Pablo Díaz se escapa de los defensores avilesinos, se escora hacia la derecha y entra en el área, donde un rival le derriba. El penalti era clarísimo, pero ante la sorpresa general el árbitro le muestra cartulina amarilla al jugador caudalista. No obstante, su ayudante que cubría la línea de preferencia avisa al colegiado y le indica que ha sido pena máxima, así que rectifica el ovetense y el mismo Pablo Díaz lanza y consigue el primer tanto del Caudal.
Pero tres minutos, en el 29, un fallo colectivo de la defensa local permitía a Mimi marcar el gol del empate. Ya en el minuto 38, un disparo de Fidalgo lo desvía a córner con apuros el meta del Avilés.
El segundo tiempo fue menos intenso que el primero, aunque en el minuto 55 se produjo la sorpresa: Rúa dispara sobre el marco de Mingote, el esférico golpea en un jugador del Caudal y llega al fondo de la red. Un 1-2 que ponía las cosas complicadas para los de Paco. Presión intensa del Caudal y buena defensa del cuadro avilesino, hasta que llegó el minuto 64, cuando en un contragolpe del caudalista Aitor éste se planta ante Dani y de vaselina y con la derecha marca el tanto del empate.
A partir de ese instante, el Avilés dio la sensación de que se conformaba con la igualada, mientras que el Caudal ya buscaba a la desesperaba el tanto de la victoria; algo que a punto estuvo de conseguir en el minuto 85 por mediación de Bruno, quien se planta solo ante el portero y, cuando lo más fácil parecía marcar, el delantero caudalista dispara sobre el meta visitante, el balón le golpea en el pecho y luego sale desviado. Resumiendo, un reparto de puntos que, tal y como discurrieron las cosas sobre el sintético, puede considerarse justo.