Amposta, Agencias
El presidente del Barcelona, Joan Laporta, insistió ayer en denunciar una conjura contra el club provocada, en su opinión, por el catalanismo que se ha transmitido desde la actual junta directiva del club azulgrana.
Según Laporta, asuntos como el del espionaje a vicepresidentes o la conversación que mantuvo con el presidente de Extremadura han aparecido en los medios y se han convertido en armas contra él y su directiva por el nacionalismo que defiende.
El máximo dirigente azulgrana acudió ayer a la celebración del 50 aniversario de la peña Joan Gamper de la localidad tarraconense de Amposta y, allí manifestó respecto a los éxitos históricos conseguidos por el club la pasada temporada que «no soportan que haya pasado en el Barça más catalanista de la historia y más universal».
Joan Laporta ha señalado en la misma línea que el triplete de títulos «caló. Y un resultado que ha calado es el 2 a 6 (en el Santiago Bernabeu) y eso aún no lo han digerido porque cada día intentan crear una nueva para desestabilizar al Barça en el mejor momento de la historia».
A la celebración acudió también Manel Gamper, nieto del fundador del Barcelona. Laporta ha destacado que pusieron el nombre de Joan Gamper a la peña hace 50 años en plena dictadura franquista, afirmando que el suizo «era un hombre que tenía unos ideales muy claros y profundos, y que quería mucho a este país». Joan Laporta sigue así envuelto en polémicas después de que esta misma semana trascendiera una conversación telefónica que mantuvo con el presidente de la Junta de Extremadura en la que en reiteradas ocasiones le llamó imbécil por no estar de acuerdo con un artículo publicado en un diario nacional.