Gijón, Nacho Azparren
<abelardo fernández>
Para Abelardo el partido se convirtió en una fiesta con el mejor final posible para sus jóvenes futbolistas. «Jugar un derbi, delante de 11.000 personas y de la forma en que lo han hecho debe ser para los jugadores un estímulo muy grande. Seguro que se irán muy contentos a dormir», comentó Abelardo.
El entrenador del Sporting B estaba orgulloso de cómo se había desarrollado el duelo. «Habíamos visto como jugaba el Oviedo y todo lo que habíamos hablado durante la semana se reflejó luego en el campo. Muchas veces planeas cómo hacer daño al rival y luego no sale nada, pero hoy salió todo como lo teníamos previsto», explicó.
Abelardo repartió méritos entre todo el equipo, pero no pudo evitar dar un nombre propio. «Carlos ha estado muy listo durante todo el partido. Era clave que tuviéramos el balón y metiéramos gente entre sus centrales y sus medios y Carlos lo ha hecho perfecto. Recibió balones y pudo encarar y abrir balones a las bandas», aseguró.
Abelardo quiso resaltar la atmósfera tan festiva en un día para recordar: «El ambiente fue una gozada. Para mis jugadores es un sueño jugar en el Molinón y hoy han demostrado que muchos pueden saltar en cualquier momento al primer equipo».