Gijón, José PALACIO
El Sporting desnudó al Oviedo y consiguió una merecida y corta victoria en el primer partido de rivalidad de la temporada. Los rojiblancos, con una gran intensidad y un alto ritmo de juego, llevaron siempre el control y el dominio del partido ante un Oviedo que no ofreció apenas respuesta. Los azules nunca tuvieron el balón y sus escasas opciones ofensivas pasaron casi todas ellas por las jugadas de estrategia. El alto ritmo de los locales y el juego entre líneas de Carlos fue suficiente para desarbolar a un conjunto oviedista que nunca se sintió cómodo en el campo.
El Oviedo ofreció una única novedad en el once inicial. La vuelta de Gonzalo al centro de la defensa desplazó a Barral al banquillo, ya que el entrenador azul decidió mantener en el lateral al joven Ernesto.
El Sporting B, por su parte, estuvo plagado de novedades. Al regreso de Marcos Landeira y Joni López, tras cumplir su sanción, se unieron el portero Sergio Sánchez, el delantero Carlos Álvarez y el lateral Pedro Orfila.
En un ambiente tenso, el respeto que presidió el inicio del partido por la trascendencia del compromiso de la rivalidad dio pasó a un partido con claro dominio del Sporting B, que pareció darle una velocidad más al juego. Los rojiblancos se metieron de lleno en el partido ante un Oviedo que intentaba defenderse con la posesión del balón. Los locales comenzaron a avisar pronto de sus intenciones y en el minuto 9 ya acumulaban dos disparos a la portería de Aulestia, el último de ellos obligó al portero oviedista a realizar una espléndida intervención para despejar el balón a córner.
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