Oviedo, Á. F.
Del casting de entrenadores que organizó el Oviedo salió beneficiado Pichi Lucas. Hasta que dio el sí, el desfile de nombres fue largo. Algunos salieron a la luz al tiempo que se producían los contactos pero otros pasaron desapercibidos. En el segundo grupo estuvo Tintín Márquez, con escasa resonancia porque pronto se arregló todo con Lucas y porque las condiciones económicas del catalán estaban lejos de lo que el club estaba dispuesto a gastar en el sustituto de Raúl. Pues ayer mismo, el Castellón anunció que el propio Márquez será el sustituto de David Amaral, con el objetivo de evitar el descenso a Segunda B de un equipo que sólo ha sumado un punto en las siete primeras fechas.
Márquez logra lo que fue un freno para casi todas las negociaciones que entabló el Oviedo: hacerse con uno de los banquillos de Segunda.
Sucedió así con Pepe Bordalás, que abortó las conversaciones cuando el Elche lo eligió para sustituir a Claudio Barragán. Y se estrenó con victoria ante el Recreativo.
No han tenido tanta suerte Paco Herrera y Luis César Sampedro. Los dos apostaron por esperar a un Segunda y todavía andan en ello, ahora que los banquillos calientes son menos, aunque Eusebio todavía peligra en el Celta. En el grupo de candidatos también estaba Paco Jémez, que en principio parecía dispuesto a desplazarse hasta Oviedo, aunque en este caso la dirección deportiva siempre prefirió a Pichi Lucas.