Oviedo, E. C.
El entrenador del Tenerife B, Alfredo Merino, se mostró al término del partido de ayer muy satisfecho por la actitud de sus jugadores sobre el terreno de juego. «Merecimos conseguir el empate en la última media hora de partido», señaló el técnico canario, «procuro ver los partidos sin la camiseta puesta, y si bien los primeros minutos de la segunda mitad fueron malos, en los 30 o 35 siguientes fuimos superiores y por momentos merecimos haber logrado el empate».
Aunque reconoce que a su equipo le costó entrar en el partido, el técnico destaca sobre todo su reacción tras encajar el tempranero gol de Rayco. «Salimos asustados», dijo Merino, «jugar en el Tartiere impresiona bastante, sobre todo a unos futbolistas que están acostumbrados a jugar ante menos espectadores. Eso nos costó el gol, pero luego creo que estuvimos acertados, intentando siempre tener el control del balón».
A pesar de la derrota, el entrenador del filial tinerfeño se fue con un buen sabor de boca. «Han cumplido con creces; quitando los primeros minutos de ambos tiempos, han sabido plantarle cara al Oviedo y el hecho de que el rival acabara pidiendo la hora me llena de orgullo», comentó.