Pamplona, Efe
Osasuna goleó a un Atlético con una defensa de juguete. El equipo de Abel Resino defraudó en Pamplona y sigue sin rumbo y pasado mañana se juega buena parte de su futuro europeo ante el Chelsea.
La diferencia, al margen del mejor juego local, fue que los madrileños no aprovecharon ninguna de sus tres buenas oportunidades, mientras que Osasuna encauzó el partido con un gol tempranero, aunque perdonó una goleada de escándalo en la primera parte en otras tres buenas ocasiones al margen de los goles.
Con el 3-0 en el marcador, Osasuna dio un paso atrás en la segunda parte y el Atlético pasó a controlar el balón, pero no conseguían crear claras ocasiones ante la buena defensa local.
Agüero, el único que se salvó en las filas rojiblancas, pudo ser objeto de un penalti en el minuto 70, pero el árbitro no lo pitó. El argentino se fue de vacío pese a un buen par de disparos que sacó Ricardo.
El equipo de José Antonio Camacho dejó correr los minutos, si bien aún dispuso de dos nuevas ocasiones, pero ni Aranda ni Camuñas encontraron la definición de la primera parte.