Oviedo, José PALACIO
El Oviedo sufrió para ganar al Tenerife B. Los azules, en el partido del debut de Pichi Lucas en el banquillo, lograron una victoria por la mínima en un encuentro en el que fueron de más a menos. Los oviedistas entraron bien en el terreno de juego. A los tres minutos ya habían inaugurado el marcador y, además, eran dueños del balón y del partido ante un Tenerife B demasiado atenazado. Sin embargo, los visitantes se fueron creciendo al ritmo que se diluía el Oviedo, en especial en la última media hora, en la que superaron con claridad a los locales. Los oviedistas perdieron el balón, abusaron en exceso de los pases horizontales y quedaron a merced de un Tenerife al que sólo le faltó más acierto en el remate para haber logrado un mejor resultado.
El nuevo técnico oviedista, Pichi Lucas, sólo introdujo dos novedades en el once inicial con respecto al que caía la pasada jornada en El Molinón: Xavi Moré entró en lugar de Jandro y Rayco ocupó el puesto de Manu Busto. Si los cambios en el equipo inicial fueron mínimos, tampoco varió el esquema, aunque Rayco se juntó más con Miguel. Las mayores novedades estuvieron en el juego con balón. Los azules lo movieron bien, intentando siempre dar criterio a la salida desde atrás, evitando el juego directo y así se hicieron rápido con el control del partido. Además, salieron al terreno de juego con la intensidad que les faltó en Gijón. Los frutos no tardaron en llegar y en su primera aproximación a la portería tinerfeña inauguraron el marcador. Xavi Moré centró desde la derecha, Miguel tocó de cabeza y Rayco, tras un control con el pecho, envió el balón a la red.
Mejor no podían empezar las cosas. Los azules volvían a marcar pronto en el Tartiere y eso se reflejó en el terreno de juego. Optaron por el juego combinativo, con buenos desbordes por las bandas, en especial por la derecha en la que Xavi Moré estuvo muy activo y acertado y, aunque a veces les sobraron algunos pases en la zona de definición, siempre llevaron el control del juego ante un Tenerife al que le costaba en exceso aproximarse a la portería de Aulestia. Prueba de ello es que el primer envío entre los tres palos de los canarios no llegó hasta el minuto 22, en un remate de cabeza de Julio, tras un saque de esquina, que sacó Moré en el segundo palo.
Al control del partido del Oviedo sólo le faltaba una mayor profundidad en los últimos metros, porque los ocasiones claras fueron contadas y casi todas ellas protagonizadas por un Rayco muy activo que siempre encontró la buena respuesta del portero Toño.
La segunda mitad se inició con el mismo guión. Los azules seguían con el balón ante un rival bien ordenado y aplicado en las tareas defensivas, aunque más estirado que en la primera mitad. Aulestia metió bien la mano para desviar un saque de falta de Rayco, en el minuto 10, en la mejor ocasión de los visitantes, pero los locales replicaron con dos claras oportunidades de Miguel, ambas a centro de Xavi Moré, que el delantero azul erró de manera incomprensible.
A partir de ahí, el encuentro cambió. El Tenerife B cogió el balón y el Oviedo empezó a pasar apuros. Quedaban todavía 30 minutos y el partido estaba más abierto que nunca. Los locales no estaban cómodos. Perdían el balón con mucha facilidad ante un rival cada vez más crecido.
A los visitantes sólo les faltaba acertar con la portería de Aulestia. Airan, el máximo goleador de la categoría, falló un claro remate en boca de gol, tras un pase de Óscar, a falta de nueve minutos para el final, y ahí se acabaron sus opciones, aunque hasta el final del partido siguieron con el balón y arrinconando a un Oviedo que sufrió para conservar los tres puntos.