Nava, J. I. CASTAÑÓN
La vida dicen que cambia en un instante. A la familia de Marcos Hernández se la cambiaron esta semana a consecuencia de un desgraciado accidente laboral que se llevó a quien fue un destacado corredor de montaña y que había sido undécimo este mismo mes de octubre en la maratón de Lagos. Una semana después, el deportista langreano acompañó a su padre en la media maratón de Langreo por disfrutar, como hicieron ayer entre Navas y Bimenes casi 250 atletas (finalizaron 242). Un recorrido entre valles, montaña arriba y montaña abajo. Quizá por eso en vez de quedarse en casa, en vez de encerrarse entre cuatro paredes, su padre, Juan Antonio, recordó a su hijo con la camiseta del club Lagüeyo corriendo ayer en la media maratón de la Sidra. Superó la dura prueba; un detalle que la organización a cargo del Atletismo Nava supo reconocer obsequiándolo con un recuerdo.
A Ciro Zapico también le cambió la vida. A él le premió el mes pasado con un hijo y poco antes con un nuevo destino laboral en Tenerife. Como a su compañero de entrenamiento David Prieto, que se va a trabajar a Ávila. Ambos con la vista puesta en la maratón de Sevilla en lo que será su debut en la distancia. Allí, en la capital andaluza en el mes de febrero, intentarán acercarse a las 2 horas 20 minutos el ovetense y a las 2 horas 25 el praviano. Para ello nada mejor que salir juntos a probarse, a ver cómo se encuentran. Y sí que les salió bien: Ciro ganó en Nava, como en 2008, y mejoró su crono casi 40 segundos en un circuito con cambios merced a las obras que afectan al alto del Espinadal. Por su parte, David, que aguantó a Ciro hasta el kilómetro 5, logró deshacerse en el 11 de Fran López, ya cansado tras su estresante mes de octubre con victorias en Colunga y Langreo. Casi tan cansado de un duro otoño estaba Carlos de la Flor. Al del Toscaf el coche le dejó tirado en la carretera camino de Nava, pero su compañero Villanueva le rescató justo a tiempo para poder disputar la prueba y quedar cuarto. Al de Salinas no le falló ayer el motor como le falló a su vehículo.
En chicas la veterana Tensi Posada a su ritmo, sin preocuparse de más, ganó en su categoría veterana C (lógico) y en la prueba. Tras ella Esther Bello, favorita al triunfo a priori, que no pudo seguir en el circuito rompepiernas a la riosellana a la que tutela Roberto Pire.
El trío del Oviedo formado por Laso, Luis Javier Martínez y Pablo Ibáñez, a los que hay que seguir en el cross, su objetivo en el invierno, hicieron atletismo-turismo y aún estuvieron entre los 10 primeros. Un puesto que ya frecuenta Manu Prado en este tipo de pruebas o un Lucas Rodríguez que destaca siempre cuando la carretera se empina.