Gijón, Nacho AZPARREN
Los malos presagios en los albores de la temporada pasada poco tienen que ver con la actual. El equipo de Preciado se mantiene en una cómoda séptima plaza, a un solo puesto de la zona que da derecho a disputar competiciones europeas. Situación que no se recuerda desde hace más de una década.
Hay que remontarse a la temporada 1996-97 para recordar un inicio de campeonato al menos igual de espectacular. Tras la disputa de las siete primeras jornadas el Sporting de aquella temporada sumaba los mismos puntos que el actual (11) y se posicionaba en la 6.ª plaza. Benito Floro era el entrenador del Sporting en una temporada marcada por la famosa ley Bosman y la lucha por los derechos audiovisuales de los clubes, que multiplicó los ingresos de los mismos. Pronto se desató la vorágine de fichajes. Ronaldo, Roberto Carlos o Seedorf llegaron a una Liga que se conoció popularmente como la Liga de las estrellas. El Sporting sumó a esta moda las incorporaciones de los rusos Nikiforov y Tcheryshev, el costarricense Ronald Gómez y los españoles Villarroya, Liaño y Oliete.
El comienzo del Sporting de Floro fue óptimo. Las victorias ante el Espanyol, Zaragoza y Logroñés dieron cierto aire a un conjunto aún por formar. Pero las sensaciones en el seno sportinguista no eran las más satisfactorias. La dolorosa derrota en la quinta jornada en Tenerife (6-0) dejaba claro que al equipo aún le faltaba un largo camino por recorrer. El desarrollo de la temporada confirmaría las sospechas iniciales. El Sporting sufrió para salvar la categoría. Floro fue sustituido por Miguel Montes a ocho jornadas del final. La reacción no se hizo esperar y el Sporting sumó 15 de los últimos 24 puntos en liza para acabar en la 15.ª posición.
Para constatar un comienzo mejor que el actual hay que viajar hasta la temporada 1994-95. Al término de las 7 primeras jornadas, el Sporting marchaba en una excelente 4.ª posición tras un gran comienzo en el que conquistó 4 victorias y un empate. García Remón era el técnico sportinguista en una temporada con final angustioso. Razones económicas habían llevado a los dirigentes a desprenderse del ídolo del momento, Juanele. Para llenar su hueco, el Sporting se fijó en un fino centrocampista ruso, de nombre Igor Lediakhov. El comienzo de Liga dio motivos para la esperanza. De las cuatro victorias iniciales, dos se consiguieron ante Barcelona (2-1) y Real Madrid (1-0).
Pero el devenir de la temporada confirmó los peores presagios. El mal juego y los peores resultados llevaron a la sustitución de García Remón por García Cuervo tras las 24 jornadas de Liga. El Sporting acabó jugándose la temporada a una carta en el duelo de promoción contra el Lleida. Ricardo Rezza se hizo cargo del equipo para la decisiva eliminatoria y el Sporting salvó la categoría in extremis con los goles de Sabou, Lediakhov y Pier.