Avilés, Albina FERNÁNDEZ
El Avilés no acaba de arrancar. El equipo blanquiazul sólo sumó seis puntos de los 27 disputados y es decimoséptimo, empatado con el Gijón Industrial que ocupa plaza de descenso. El equipo blanquiazul dio su peor imagen el domingo ante el Ribadesella (0-2), después de plantar cara y empatar contra dos de los mejores equipos de la categoría, el Marino y el Caudal. «La injusta expulsión de Lozano nos sacó del partido porque no supimos seguir jugando igual con uno menos. Hay días que las cosas no salen y tenemos que seguir trabajando en busca de los resultados», explicó José Manuel Muñiz.
El técnico avilesino afirmó que el equipo «está en la buena línea» para conseguir resultados, y adelantó que pese a que éstos no llegan, no va a cambiar nada en la forma de trabajar. «Estamos convencidos de que lo que hacemos es el mejor camino y mientras yo esté aquí vamos a seguir con nuestra propuesta de jugar bien al fútbol, no de cualquier manera, aunque sabemos que lo que priman son los resultados y estamos trabajando para conseguirlos», añadió.
El equipo hizo ayer un trabajo físico en el gimnasio del Suárez Puerta sin novedad. La derrota ante el Ribadesella cayó como un jarro de agua fría en la plantilla, que confiaba en ganar para remontar posiciones en la tabla después de un inicio difícil de Liga con enfrentamientos ante los favoritos. Lo curioso es que los de Muñiz hicieron buenos partidos contra el Llanes (aunque perdió 1-0), Langreo (1-1 en Ganzábal), Marino (2-2 en el Suárez Puerta) y Caudal (igual resultado en el Hermanos Antuña), y falló ante otros equipos en teoría más débiles como el Condal, el Praviano y el Ribadesella.
La expulsión del central Lozano, muy protestada por el técnico, trae una nueva complicación para Muñiz, muy escaso de efectivos para ese puesto. El entrenador está pendiente de la vuelta de Iván Miranda, ausente en los tres últimos partidos por lesión. El defensa visitó ayer al doctor Rodas y empezará a entrenar mañana.