Oviedo, José PALACIO
La llegada de Pichi Lucas al banquillo del Oviedo ha traído pocos cambios, de momento, al once inicial, pero sí una propuesta diferente a la de sus antecesores en el cargo, Raúl González y Fermín Álvarez. El técnico berciano no esconde sus ideas y el objetivo que quiere alcanzar: jugar bien al fútbol, algo con lo que se siente identificado desde su etapa de futbolista. El entrenador azul considera que «se puede jugar bien en cualquier categoría. Si se consigue, el futbolista se divierte y está a gusto».
Pichi Lucas está convencido de que la mejor fórmula para ganar pasa por una propuesta con un estilo claro y agresivo, en el que los jugadores estén el mayor tiempo posible en contacto con el balón. «Prefiero perder así que de otra manera», asegura.
El técnico apenas introdujo cambios en el once inicial en su primer partido en el banquillo azul. Las novedades con respecto al equipo que jugó en El Molinón fueron la entrada de Xavi Moré por Jandro y la de Rayco por Manu Busto.
Sin embargo, la propuesta del equipo fue diferente y las intenciones del técnico se reflejaron en el campo desde el inicio del partido. No fue con la continuidad que hubiera querido, pero sí con ráfagas de buen fútbol, aunque eso no le ha impedido ver la realidad de un equipo que sufrió para ganar. «Tenemos que mejorar muchas cosas», indicó.
Pichi Lucas reconoce que la plantilla del Oviedo tiene una gran calidad, por eso su primer objetivo es que «los jugadores estén en contacto permanente con el balón y no lo pierdan con la facilidad que lo hicimos en determinados momentos ante el Tenerife B».
Con respecto al último equipo que alineó Raúl González, ante el Conquense, las novedades fueron cuatro, tres de ellas en las bandas, una zona que el técnico considera decisiva para lograr sus objetivos. Xavi Moré jugó su primer partido de titular en la Liga y fue el más destacado del equipo, mientras que Iván Ania, que había sido titular en los dos partidos que dirigió Fermín Álvarez, también protagonizó varias acciones de mérito.
El técnico no quiere marcarse metas a largo plazo, en lo que se refiere a la preparación física del equipo, un tema en el que no quiere profundizar. Sabe que cada técnico tiene sus preferencias y las suyas son las de «conseguir que el equipo tenga más ritmo e intensidad. Cuanto antes lo consigamos, mejor».
Pichi Lucas es partidario de dar protagonismo a todos los jugadores de la plantilla, ya que es consciente de que con un grupo reducido «es imposible llegar a un buen nivel al momento decisivo de la temporada».