Badajoz, J. PALACIO
El Oviedo disputó ayer su primer y último partido en el campo José Pache. El Cerro de Reyes tiene sus días contados en este terreno de juego, una antigua escombrera situada en una barriada de Badajoz que da nombre al equipo, con capacidad para 2.500 espectadores.
El Cerro de Reyes disputará en un plazo breve sus partidos en el estadio Nuevo Vivero, campo que compartirá con el CD Badajoz, ahora en Tercera División. El Ayuntamiento de Badajoz ya autorizó al Cerro de Reyes para que pueda entrenarse un día a la semana en el Nuevo Vivero, un estadio construido en 1998, con capacidad para 15.000 espectadores. Ahora, se está a la espera de la firma del convenio con el Ayuntamiento para que el equipo se traslade a su nueva sede.
El ascenso del Cerro de Reyes a Segunda B le abrió la posibilidad de negociar el uso del Nuevo Vivero. Después de más tres meses de desencuentros con el CD Badajoz, y a pesar de la postura mediadora del Ayuntamiento, la falta de entendimiento entre ambos clubes, en especial por el reparto de la zona administrativa del estadio dilató un acuerdo que se firmará en breve por imposición del Consistorio. El Cerro de Reyes es ahora el equipo más representativo de Badajoz, ya que los otros dos conjuntos de la capital pacense, el CD Badajoz, y la UD Badajoz militan en el grupo extremeño de Tercera División.
El histórico CD Badajoz, que desde la pasada semana tiene nuevo dueño, el octavo desde su conversión en Sociedad Anónima en 1993, es el único que utiliza ahora en Nuevo Vivero.