Oviedo, C. A. S.
El remodelado campo candasín de La Mata -estrena tribuna cubierta y luz artificial- acoge esta tarde una final inédita de la Copa Federación. Aunque Marino y Caudal son dos equipos muy coperos y que entre los dos ya disputaron siete finales, es la primera vez que se ven las caras. Cada uno de ellos cuenta con tres títulos, así que hoy se decidirá el «Rey de Copas». Sus trayectorias hasta llegar a la final son parejas. Más resolutiva la luanquina en el capítulo goleador, pero más consistente la mierense en la faceta defensiva. Y sin que ninguno de los equipos conozca la derrota.
Al Marino le tocó un grupo a priori más difícil, calificado como «de la muerte» cuando allá por el mes de julio se efectuó el sorteo. Sus oponentes fueron nada menos que el Avilés y el Candás, éste rival tradicional por la mayor proximidad geográfica. Pero los de Rogelio García se movieron por él con gran autoridad, hasta el punto de ganar los cuatro partidos. Metieron 14 goles y recibieron 4, destacando su goleada en el Suárez Puerta (1-5).
Una vez en semifinales les correspondió un hueso como el Llanes, equipo incómodo y competitivo donde los haya. Pero de nuevo salieron airosos los luanquinos, con victoria por 4-2 en Miramar y empate a uno en el sintético de La Encarnación. Los números con que el Marino se presenta en la final son ciertamente brillantes: cinco victorias y un empate, con 19 goles marcados y 7 recibidos.
Al Caudal le deparó el sorteo un grupo donde el rival a batir era el Universidad. Pero el conjunto de Paco dio un golpe de autoridad al ganar por 5-0 en Mieres. Luego el Caudal consolidó su liderato con otro 5-0 al Industrial y el empate final a dos goles en San Gregorio. Su balance en el grupo fue de dos victorias y dos empates, con 12 goles marcados y sólo 2 recibidos.
En semifinales ante el Cudillero, los mierenses sentenciaron en el Hermanos Antuña (5-1) para luego empatar a uno en Los Tarronales. Los de Paco se presentan en la final de hoy también invictos y con buenos números : tres victorias y tres empates, con 18 goles anotados y sólo 4 recibidos.