Gijón, N. A.
En las dos últimas décadas hasta seis jugadores con pasado deportivista han vestido la elástica rojiblanca. El primer jugador en llegar al Sporting tras militar en los coruñeses fue el centrocampista Marcos Vales. El gallego jugó en el Deportivo entre los años 1992 a 1994. Tras hacer valer su situación de jugador amateur, el internacional sub 21 ficha por el Sporting, que no paga nada por su traspaso, en la temporada 94-95. Completa tres temporadas con los rojiblancos, la última a un nivel notable que le vale su traspaso al Zaragoza, donde alcanza la internacionalidad con la Selección española absoluta.
Un año después de la llegada de Marcos Vales, será Julio Salinas quien aterrice en Gijón. Con una dilatada experiencia en Primera División, Salinas llega al Sporting procedente del Deportivo en la temporada 95-96, después de haber conquistado la Copa del Rey con el conjunto blanquiazul. Con el Sporting disputa 42 partidos en su primera temporada, anotando 22 goles, y en su segunda juega 18 partidos con 6 goles. Esta segunda temporada gijonesa la interrumpe en diciembre con su traspaso al equipo japonés del Yokohama Marinos.
En la 96-97 dos nuevos jugadores del Deportivo pasan a engrosar la plantilla rojiblanca. Son Liaño y Villarroya. El portero actúa como suplente de Ablanedo en su única temporada en el Sporting y sólo participa en 6 encuentros. Al año siguiente tiene que forzar su retirada por una complicada lesión de espalda. Villarroya tiene más peso en el equipo, jugando 38 partidos en su primer año y 14 en el segundo, que supuso el descenso a Segunda División.
Los últimos en llegar fueron Aira y David Pirri, en el año 2001. Aira se formó en el Deportivo y tras su peregrinaje por varios equipos de Segunda, llega al Sporting procedente del Racing de Ferrol y juega 25 partidos en su única temporada como rojiblanco. Pirri llega cedido del Deportivo para completar 35 encuentros.