Oviedo, Á. F.
Fernando Alonso tiene que correr este fin de semana con Renault en Abu Dhabi, aunque ya piensa como piloto de Ferrari. Todo el atractivo de un trazado de nueva factura, con la recta más larga del campeonato (1,2 kilómetros) y una impresionante salida del pit lane pasando bajo un túnel, no pesa más que las ganas del asturiano de verse vestido de rojo. Y a Abu Dhabi llega con una venda en los ojos, sin haber reconocidos el circuito ni siquiera en el simulador. Esta vez, no lo ha visto ni en un videojuego.
«Todavía no hay fecha para mi primera visita a Ferrari pero creo que va a ser pronto». Alonso está entusiasmado con su nueva etapa. Incluso su casa de Suiza está muy cerca de Maranello. «Creo que está a dos o tres horas en coche, así que podré ir a menudo. Eso no será un problema», dijo cuando le señalaron que en sus primeros años en Renault tenía residencia en Oxford, a un paso de la factoría de Enstone. Hasta le pidieron un ejercicio de imaginación sobre cómo será su coche del año que viene: «Espero que lo suficientemente rápido como para luchar por el Mundial».