Oviedo, Celso A. SANJULIÁN
El Uni expone esta tarde su liderato ante el Lealtad Isastur, que llega a San Gregorio en plena racha de éxito con sus seis jornadas sin conocer la derrota. Se trata del choque estelar de la undécima jornada de Tercera, que arranca hoy y no finaliza hasta el lunes.
El técnico estudiantil, Adolfo Pulgar, sopesa dar entrada al japonés Sakamoto en el puesto de pivote defensivo, donde causa baja el lesionado Prendes. El resto serán los mismos que golearon (0-4) a domicilio al Ceares. Por su lado, Miguel Vigón tiene una opción más para el ataque con la recuperación del hasta ahora lesionado Yoni, aunque es probable que introduzca muy pocos cambios respecto al once que se impuso al Llanes Urbania.
El partido comenzará a las cuatro de la tarde y del arbitraje se ocupará el avilesino Granda Barros.
También se adelanta a esta tarde el Condal-Cudillero (15.45 horas), dos equipos que vienen de sumar puntos muy valiosos la anterior jornada. Los noreñenses han enlazado por primera vez dos victorias -el pasado domingo acabaron con la condición de invicto del Navarro, a quien derrotaron además en Tabiella-, aspirando hoy a la tercera. Por su lado, los pixuetos tienen la motivación de puntuar a domicilio, algo que no han logrado por ahora. Con el silbato, el ovetense López Abelleira.
El programa de hoy se completa con el Gijón Industrial-Tuilla (15.45), que, vista la trayectoria de ambos equipos, se plantea como una dura prueba para los locales, que ocupan plaza de descenso. Arbitrará el ovetense Díaz Iglesias.
Copa Federación. La final del jueves en La Mata arrojó un balance económico que dejó francamente contentos a todos, al Candás en su condición de anfitrión, y a Marino y Caudal como finalistas. En taquilla quedaron 5.400 euros por las 500 localidades que vendió el Candás y las 400 que despacharon entre el club luanquín y el mierense. A esto se añadieron los 1.500 euros recaudados con la rifa y el bar del campo. La Federación Asturiana repartió el taquillaje entre los finalistas, en tanto el Candás se quedó con lo recaudado por rifa y bar. A ello hay que añadir los 3.000 euros de premio federativo para el campeón, y los 1.200 para el subcampeón. Con todo esto, el balance para cada equipo fue el siguiente: 5.700 euros para el Marino; 3.900 para el Caudal y 1.500 para el Candás.
Una vez conquistado su cuarto título regional, el Marino pasa a una fase nacional. El club luanquín ya logró un título nacional, en 2001, ante el Tropezón cántabro.