Gijón, Víctor RIVERA
El Sporting afronta el desplazamiento más esperado del año con una oleada de buenos presagios. El primero será el apoyo de una Mareona de récord que ayer ya anegó las calles de La Coruña y que esta tarde arropará a los rojiblancos desde las gradas de un Riazor que presentará un aspecto espléndido. Los de Preciado comparecen además henchidos de moral por sus últimos resultados. Goleada al Mallorca, victoria en San Mamés y empate ante el Madrid son argumentos de peso para desatar la euforia de un sportinguismo que necesita de muy poco para entusiasmarse. El panorama de optimismo se completa con el recuerdo de la última visita rojiblanca que acabó con una goleada (0-3) y el mejor partido del Sporting lejos de su estadio en toda la temporada pasada.
Todo eso está muy bien. Pero cuidado con el Dépor. El conjunto de Lotina empañó con la goleada recibida en Valladolid su gran inicio de Liga. Con todo, los gallegos llegan a este encuentro en lo alto de la clasificación. El Deportivo es quinto y se ha convertido en la sensación de este inicio de Liga. Además, los coruñeses esperan al Sporting con cierto ánimo de desquite por los seis puntos que les arrebataron los de Preciado en el curso anterior.
Manuel Preciado repetirá equipo por tercera semana consecutiva, algo que pocas veces se ha visto en las cuatro temporadas que el cántabro lleva en Gijón. La victoria en San Mamés y el empate ante el Real Madrid le han dado al técnico un once de cabecera. Ni siquiera Preciado se atreve a modificar el equipo que ha elevado al Sporting hasta coquetear con los puestos de Europa. Al no tener argumentos para cambiar el once, Preciado enredó con la convocatoria. El técnico desplazó a La Coruña a veinte futbolistas y dejó a cuatro en Gijón. Los tres que han atravesado problemas esta semana -Gerard, Diego Camacho y Andreu- y al lateral izquierdo José Ángel por decisión técnica.
Por su parte, Miguel Ángel Lotina se ha pasado la semana dándole árnica a sus futbolistas para recuperarse de la goleada recibida en Valladolid. Antes del borrón de Pucela, los coruñeses habían encadenado cuatro victorias consecutivas. El técnico deportivista se ha encontrado con un inconveniente inesperado por la bronquitis que ha impedido entrenarse a Lopo en los dos últimos días. El central es intocable para Lotina, hasta el punto de que lo ha incluido en la convocatoria por si lograra recuperarse a tiempo para jugar esta tarde.
Si Lopo no es finalmente de la partida, Piscu y Zé Castro se disputan el puesto de acompañante de Colotto. Además, Lotina podría introducir alguna novedad más en el equipo, como la vuelta del asturiano Pablo Álvarez a la banda derecha. El ex rojiblanco ha ganado mucho peso en el equipo tras la vuelta de Lafita al Zaragoza y su renovación el pasado verano.
El encuentro estará marcado por el arbitraje del cántabro Pérez Burrull, cuyas estadísticas son preocupantes para el Sporting. El Deportivo solamente ha perdido un partido con Pérez Burrull (siete victorias, diez empates, una derrota). En casa no conoce la derrota con este árbitro. Por contra, el Sporting ha perdido los cuatro encuentros que le ha dirigido el colegiado cántabro. En este aspecto, las cosas no pintan demasiado bien para los rojiblancos.
Lo que sí tendrán a su favor los de Preciado es el respaldo de una grada enfervorizada. La visita del Sporting puede suponer el primer lleno del año en el campo de Riazor y desde el conjunto gallego ya se ha hecho un llamamiento a sus seguidores para que se dejen oír al menos tan alto como los sportinguistas. El duelo de la grada entre dos aficiones hermanadas caerá del mismo lado que el resultado sobre el césped, aunque el sportinguismo ya ha dado muestras de su fidelidad absoluta a su equipo. El Sporting deberá ahora responder a su afición dedicándole una victoria que haga más corto el camino de regreso.