Pamplona, Efe
Fermín ZARIQUIEGUI
Un autogol de Piqué en el último minuto del descuento, en el 93, privó al Barcelona del triunfo en el Reyno de Navarra ante Osasuna, lo que le dejó con un único punto de ventaja respecto al Real Madrid.
El conjunto de Pep Guardiola se topó con un Osasuna que le tuteó en la primera parte, en la que cualquiera pudo marcar, algo sin embargo que no ocurrió hasta que en la segunda mitad el Barcelona se adueñó del juego. El malí Keita adelantó al Barcelona en el minuto 72, pero los azulgranas perdonaron a Osasuna en los últimos minutos y en el 93 llegó el autogol de Piqué para desesperación blaugrana.
Osasuna cumplió la promesa de su técnico, José Antonio Camacho, de plantearle un partido incómodo al líder, al tirar muy adelante la línea defensiva, por lo que el Barça se vio obligado a tocar lejos del área local. Los de Guardiola tocaron con mucha pausa el balón, pero la mayor parte del tiempo en campo propio, donde Osasuna presionó con fuerza la primera parte y jugó al líder de tú a tú, con reparto de ocasiones de peligro.
Messi, sin cumplirse el primer minuto, tuvo la oportunidad más clara del Barça en el primer tiempo, pero Ricardo estuvo acertado al despejar a córner.
Los «rojillos», con un destacado Aranda, empezaron a creérselo y jugaron con brillantez durante una media hora en la que pudo marcar por mediación de Juanfran y Aranda, al que se le privó de un mano a mano contra Valdés por un inexistente fuera de juego.
El Barcelona pudo desnivelar en una jugada de pizarra en un saque de esquina hacia atrás a las botas de Ibrahimovic, aunque el disparo del sueco se estrelló en Josetxo cuando iba a gol, mientras que Messi no acertó a aprovechar un fallo del central navarro en un robo de balón cerca del área local.
A medida que transcurrieron los minutos en la segunda parte y Osasuna empezó a pagar el desgaste físico, el líder se fue reencontrando con su juego habitual, encerró en su campo al equipo local y, aunque sin situaciones claras, dejó constancia del peligro inminente. En el minuto 68, el árbitro perdonó a Osasuna le expulsión de Flaño, pero ni siquiera pitó falta sobre Ibrahimovic.
Podía haber sido clave esta jugada, pero cuatro minutos después llegó el gol azulgrana, en un pase de Messi a Puyol, quien envió un centro que remataba a la red un Keita en racha goleadora.
El Barça tuvo entonces tres ocasiones para sentenciar, una de Ibrahimovic y dos de Messi, a las que respondió de forma espléndida Ricardo. Y Osasuna, que no había sido capaz de encontrar ningún resorte para sorprender al Barcelona en la segunda parte, se encontró el empate en el descuento al desviar Piqué un centro de Camuñas que Piqué introdujo en su propia portería.