Oviedo, Celso A. SANJULIÁN
El Uni goleó a un valiente Lealtad en un partido de los que hacen afición. Ambos equipos se emplearon con acusada vocación ofensiva, duelo del que salió ganador el equipo estudiantil por su superior pegada. El conjunto de Villaviciosa se dejó en San Gregorio una racha de seis partidos invicto, pero encajando una de esas derrotas de las que se suele decir que están permitidas. A decir verdad, cualquier rival hubiera podido salir ayer goleado de San Gregorio, pues tanto y tan bien fue lo que jugaron los de Pulgar.
El partido arrancó con susto para Chema, que en el primer minuto vio cómo un derechazo de Pablo Díez se iba a la base de su poste izquierdo. El aviso indicó por dónde iban las intenciones del conjunto de Vigón, que, sin embargo, diez minutos después ya estaba perdiendo por 2-0. En el minuto 5 Roberto ganó la espalda a la zaga negrilla con un balón bombeado que Juan Sánchez se acomodó para, de vaselina y en carrera, batir a David en su salida. Cinco minutos después llegaba el 2-0, al transformar Quinos un penalti señalado por mano de Guardado al interceptar un chutazo de Roberto a bocajarro.
Lejos de desmoronarse, el Lealtad sacó a relucir genio y buen fútbol. Poco a poco fue ganando metros y acercándose con peligro ante Chema. Y pasada la media hora encontraba el premio del gol. Un gran gol, por cierto. Milio recibió un balón en carrera por la izquierda, se zafó de su marcador con un recorte interior y luego anotó de derechazo por la escuadra.
Con los maliayos metidos de lleno en el partido, el Uni encontró el gol que tan bien le venía para restituir su doble ventaja antes de llegar al intermedio. Lo anotó Jaime, de potente derechazo en el interior del área tras un pase de Roberto.
El segundo tiempo arrancó con una ocasión maliayesa, en la que el colocado remate de Trivín no sorprendió a Chema. Poco después Roberto conectaba desde la izquierda un centro-chut que se fue envenenando hasta golpear en el larguero. Y en el 67 llegaba el 4-1, anotado por Juan Sánchez al cabecear un centro de Quinos. Pablo Sánchez y Jaime aún gozaron de nuevas oportunidades ante las que se lució David.