Gijón, Nacho AZPARREN
La enfermería del Sporting se va vaciando poco a poco y uno de sus inquilinos más frecuentes en los últimos meses puede ser el próximo en salir. Diego Camacho ve la luz al final de túnel en su recuperación. «Estoy un poco mejor, sigo con algunas leves molestias y debo coger el ritmo, pero no me quejo. Después de tanto tiempo, poder ejercitarme sin dolores se agradece», afirma el medio.
El centrocampista añade que «llevo cuatro o cinco días entrenándome al mismo ritmo que el resto, por lo que estoy contento y con ganas de poder entrar en una convocatoria». La ausencia de Míchel durante los dos próximos partidos de liga y Copa podrían darle más opciones a Camacho, pero él no lo tiene tan claro: «La baja de un compañero es una circunstancia negativa para el grupo, pero no influye en mis probabilidades de jugar. Somos varios para pelear por los dos puestos; están Rivera, Matabuena y Andreu, con lo que la competencia es alta, pero todo el equipo sale beneficiado».
Una vez superados totalmente los problemas físicos, el sportinguista deberá aún coger el ritmo de competición, algo que se consigue con partidos. «Los entrenamientos son óptimos para ir entonándome, pero lo realmente importante es poder contar con minutos en partidos de competición. De todas formas, no me voy a agobiar pidiendo minutos. Preciado es el que debe decidir y los jugadores tenemos que estar en la mejor forma posible para ayudar al equipo siempre que el que manda lo considere necesario», razona Camacho. La semana se presenta atractiva con partidos de Liga y Copa, dos competiciones que atraen al medio. «Tanto la Liga como la Copa son dos competiciones muy bonitas y aprovechables para todo futbolista. Es una semana larga y difícil».
Y el calendario establece que el próximo rival sea el Espanyol, equipo peligroso donde los haya. «Es un gran conjunto que poco a poco está cogiendo el ritmo de competición. Supongo que estarán fastidiados, por el empate en el último minuto del Valladolid», asevera. Pero el centrocampista confía en el factor Molinón: «El equipo está respondiendo muy bien en casa. Mostrarnos seguros en nuestro campo es algo imprescindible porque transmites algo positivo no sólo a la afición, sino también a los propios jugadores».