Gijón, V. R.
No todo son malas noticias en el Sporting. La enfermería se ha vaciado en los últimos días, con la excepción de la lesión de Míchel, y Preciado va incorporando a futbolistas que tienen que ser importantes en el proyecto del equipo. El caso más evidente es el de Carmelo. El mediapunta canario se lesionó en el primer entrenamiento de la pretemporada, por lo que ahora requiere de un trabajo personalizado para alcanzar el tono de forma idónea. Preciado le va administrando los tiempos con tiento y el futbolista acumula minutos de calidad en partidos con exigencia. La asistencia que le dio a De las Cuevas en San Mamés para que el alicantino hiciera el segundo es un anticipo del rendimiento que Carmelo puede aportar a este equipo.
Otro caso es el de Matabuena. En La Coruña el cántabro tuvo que disputar más minutos de lo que Preciado había previsto inicialmente y acusó el cansancio. Matabuena sale de una lesión muscular y tiene que coger el ritmo de competición. Lo mismo le sucede a Diego Camacho, quien recibió el alta médica al final de la semana pasada. Ambos serán necesarios para llenar el vacío que deja la lesión de Míchel en el centro del campo.
La vuelta de Gerard viene a completar la defensa. El catalán ya demostró durante la ausencia de Botía que es un recambio de garantías para el centro de la defensa. Gerard ha sido importante desde su llegada al Sporting, aunque en ocasiones se le han hecho demasiado largas las temporadas. Andreu también está disponible.