Gijón, Víctor RIVERA
Manuel Preciado no podrá repetir ante el Espanyol el equipo que le ha dado tan buenos réditos en San Mamés y Riazor y en la visita del Real Madrid a El Molinón. Ahora que el sportinguismo se estaba aprendiendo de carrerilla un once base, ha llegado el momento de comprobar la profundidad del banquillo rojiblanco. Ausentes Barral y Míchel ha llegado la hora de Bilic y Matabuena, dos hombres que han sido determinantes en el devenir del Sporting en los últimos años. El croata tiene una gran ocasión para reivindicarse, mientras que el cántabro descargará a Rivera de buena parte del trabajo de recuperación.
El delantero titular del equipo, David Barral, ha sido el primero en completar el ciclo de cinco tarjetas amarillas que conllevan la sanción. El gaditano le brinda así en bandeja a Bilic una ocasión propicia para discutirle el puesto de delantero de referencia del equipo. La sanción que ayer mismo confirmó el Comité de Competición cambia el rol de ambos futbolistas. Bilic jugará en Liga ante el Espanyol y Barral lo hará en Copa ante el Recreativo el próximo martes a las 20 horas.
En ambos encuentros, Preciado dispondrá de un único delantero. El croata se marcha con Croacia el lunes para jugar dos partidos amistosos y se perderá la vuelta de la Copa, que el Sporting tiene encarrilada gracias a su gol en el Nuevo Colombino. A pesar de la merma de hombres de ataque, parece altamente improbable que Preciado vaya a echar mano de algún ariete del filial. De hacerlo sería casi con toda seguridad en la Copa. El técnico ha demostrado que prefiere buscar alternativas de urgencia en su plantilla. La más habitual pasa por adaptar al Tati Maldonado a la posición de delantero, un puesto que no le es desconocido puesto que ya lo ocupó en el Nàstic de Tarragona y, en alguna ocasión, en el Lorca.
El centro del campo presenta muchas opciones para Preciado. Sergio Matabuena, Diego Camacho y Andreu son soluciones naturales para acompañar a Rivera en el doble pivote. Pero las opciones no se quedan ahí, Preciado podría adelantar también la demarcación de Iván Hernández, al que ya usó en el centro del campo en otras ocasiones. En última instancia, también podría devolver a Lora a su puesto natural y dar entrada a Rafael Sastre en el lateral derecho.