San Antonio (EE UU)
Manu Ginóbili, el jugador argentino de los San Antonio Spurs, de la NBA, se ha tenido que vacunar de la rabia debido a que podría haber sido contagiado de la enfermedad tras cazar un murciélago el sábado en el partido que disputó su equipo frente a los Sacramento Kings de Sergio Rodríguez. El animal había interrumpido el juego, por lo que el escolta le dio un manotazo y consiguió cazarlo.
Ginóbili, que recibió una ovación cuando recogió del suelo el murciélago y se lo entregó a un encargado de mantenimiento para que lo soltara en la calle, dijo que había sido vacunado contra la rabia.
«Creo que no fue la mejor idea cazar al murciélago, ya que es un animal importante para el ecosistema, pero además un porcentaje de entre el 3 y el 5 por ciento porta la rabia y por lo tanto me he tenido que vacunar», explica Ginóbili en su página de Facebook.
La curiosa acción le puede salir cara, ya que la popular asociación de defensa de los animales estadounidense PETA ha enlazado su caso con el jugador de la NFL Michael Vick, envuelto en peleas de perros. «Para derribar a un animal minúsculo y matarlo hace falta un hombre muy pequeño que no sea capaz de razonar», señala PETA en un comunicado.