Oviedo, Elena CASERO
Hugo López, presidente de la Asociación de Peñas Azules del Real Oviedo (APARO), hace balance de los últimos acontecimientos que han rodeado al Oviedo, especialmente del encuentro que la junta directiva de la Asociación de Peñas tuvo el lunes con el Alcalde, quien apoyó su propuesta de nombrar un representante de las acciones municipales en el consejo azul.
-¿Qué balance hace de su encuentro con el Alcalde?
-Fue un encuentro bastante distendido, en el que le expusimos la situación que está atravesando el club, le pusimos en antecedentes y le transmitimos el sentir de la calle, sobre todo, lo que está rodeando al Oviedo en los últimos tiempos. El tema central de la reunión era transmitirle la conveniencia de que existiera un representante de las acciones municipales en el consejo azul, y propusimos a Rufino Sarmiento porque creemos que, además del prestigio personal y profesional, es una persona que cuenta con el beneplácito de todos los sectores.
-Sarmiento ha decidido estudiar la situación económica del club antes de dar una respuesta...
-El hecho de que no haya declinado la oferta y haya decidido conocer la situación del club creo que es algo positivo, esperemos que finalmente acepte.
-Si no aceptara, ¿ya han pensado en otros candidatos?
-La primera opción que barajamos, y que esperamos que sea la definitiva, fue la de Sarmiento. Creemos que es el idóneo por muchos motivos. Además de su preparación, es un hombre que cuenta con el apoyo de todo el mundo.
-El problema judicial de Alberto González impulsó la reunión con De Lorenzo. ¿Cree que debería vender sus acciones?
-Creo que sí, pero el problema está en quién las compra. El máximo accionista no goza del apoyo de la afición, nunca lo ha tenido y creo que nunca lo tendrá. La APARO no tiene nada personal en su contra, ni tampoco alentamos a las peñas para que hagan o digan una cosa u otra, pero creemos que lo mejor para el club es que haya un representante municipal para que controle la gestión que González está haciendo, la afición estaría más tranquila.
-De momento ha decidido «apartarse» por una temporada...
-Viendo el clima que se respiraba en la ciudad a raíz del juicio al que se tiene que enfrentar creo que lo que ha hecho es muy acertado, aunque siendo el máximo accionista, no creo que se vaya muy lejos.
-¿Es partidario de que sean muchos pequeños accionistas los que controlen el club como proponen desde el PSOE?
-Sería lo ideal, porque así los consejos podrían modificarse con más facilidad. Es el modelo que existe en la Real Sociedad, donde el control lo tienen pequeños accionistas, y me gustaría para el Oviedo.
-También dicen los socialistas que lo mejor para el Oviedo es sacarlo del debate político...
-Estoy totalmente de acuerdo. Lo primero que hay que dejar claro es que ni el PP ni el PSOE nos han presionado en ningún momento. Con quien tenemos que hablar ahora es con el Alcalde, ya que es quien tiene el control, y quiero decir a su favor que siempre ha estado muy receptivo y que está apoyando mucho al club. El trasfondo del Oviedo debería estar al margen de la política.
-¿Cree que De Lorenzo está intentando enmendar «errores» del pasado?
-Reconoció públicamente que se había equivocado, y ahora está demostrando con hechos que quiere enmendarse, y eso es algo que se lo debemos reconocer. Cuando nos reunimos con él queríamos que se desmarcara, que diera un paso al frente, y nos demostró que a quien apoya es al club, no al máximo accionista.
-¿Llegará algún día la «armonía total» en torno al Oviedo?
-Este tema es un poco la pescadilla que se muerde la cola. Si el consejo hace las cosas bien, tanto desde el punto de vista social como económico y deportivo, eso se trasladará al terreno de juego, se lograrán buenos resultados y la afición estará contenta.