Kazan (Rusia)
El Barcelona no tuvo suficientes argumentos futbolísticos para sumar una victoria ante el Rubin Kazan ruso, a pesar del incesante dominio que ejerció durante buena parte del partido, y sumó un empate sin goles que no le aclara definitivamente su pase a la siguiente ronda.
Los de Pep Guardiola tuvieron las mejores ocasiones para decantar el partido a su favor, especialmente en un remate de Ibrahimovic que repelió el poste en el minuto 3, pero cedieron en los últimos minutos ante el empuje del equipo tártaro, bien plantado en el campo y con un buen tono físico.
Un rival parapetado en torno a su portería, una temperatura ambiental bajo cero, hierba demasiado alta y un equipo muy rocoso en frente. Todo fueron inconvenientes para el Barça desde el principio, y eso que Guardiola alineó a su mejor equipo, mientras la densidad de futbolistas fue el principal argumento ofrecido por Kurban Berdiev. El técnico del rosario copió su táctica del Camp Nou, consciente de que era imposible imitarla, visto el enorme beneficio obtenido, y al final su equipo rascó otro punto, cuatro en los dos partidos jugados ante el todopoderoso Barça.
Ahora el Barça, con sólo cinco puntos después de cuatro partidos disputados, debe estar atento para cerrar su clasificación. En la próxima jornada recibe la visita del Inter de Milán, el día 24 de este mes, y cerrará la primera fase con otro complicado desplazamiento al frío, esta vez a Kiev, a principios de diciembre.
La victoria del Inter ayer en Kiev ante el Dinamo por 1-2, con los goles del equipo italiano marcados por Milito y Sneijder, en los últimos minutos ponen al equipo que entrena Mourinho al frente del grupo, con lo que después de este resultado afrontará el partido de Barcelona con mucha más tranquilidad que el equipo local, que se ve obligado a ganar para seguir manteniendo las opciones de clasificación.