Avilés, A. F.
El Avilés ya prepara el partido del próximo domingo, a las 15:45 contra el Cudillero en Los Tarronales. Los blanquiazules realizaron ayer en La Toba un trabajo físico de explosividad, contactos y saltos a la cabeza con el fin de adaptarse a las exigencias de un choque que se presume muy físico y disputado, y a un campo de pequeñas dimensiones. En el aspecto táctico, Muñiz prestó especial atención a defensa de las segundas jugadas, muy habituales en los Tarronales, y a la salida rápida del balón puesto que «no habrá tiempo para pensar».
El entrenamiento concluyó con un partidillo en campo reducido en el que el técnico pudo hacer algunas pruebas cara al encuentro. Muñiz baraja hacer algunos cambios en la alineación para ganar altura y control en el juego aéreo. Una de las opciones para el ataque era el delantero Carlos, pero el jugador del filial tiene líquido en una rodilla y no podrá entrenar en toda la semana, con lo que está descartado para el domingo.
Muñiz tiene a su disposición al resto del equipo, excepto al lesionado Héctor que sufre una pequeña rotura de fibras y que ya empezó con el tratamiento. Las previsiones son que pueda empezar a entrenar en unos ocho días. El técnico recupera al lateral derecho y capitán Goyo, que no pudo jugar ante el Astur por estar sancionado por acumular cinco tarjetas amarillas.
Los blanquiazules realizarán hoy un ensayo general con un partido de dos tiempos de unos treinta minutos para corregir errores, en el que participarán tres jugadores del filial: dos centrales y un lateral derecho.