Gijón, Víctor RIVERA
Más de 300 periodistas acreditados y siete mil espectadores en las gradas en el primer acto oficial que se celebró en el nuevo hogar del Espanyol, el campo Cornellá-El Prat. La presentación como periquito de Shunsuke Nakamura (24-6-78, Yokohama, Japón) se ofició a primera hora de la mañana para que coincidiera con el Prime Time (horario de máxima audiencia) en la televisión nipona. Es lo que tiene fichar al ídolo del fútbol japonés. En la más pura esencia de hombres anuncia como Beckham o Cristiano Ronaldo, Nakamura es una de las grandes empresas de Japón. Con el astro inglés comparte las críticas a su rendimiento. La adaptación a España no ha sido fácil.
El fenómeno Nakamura aterriza en Gijón con todo su séquito. Más de diez medios de comunicación orientales están acreditados para el encuentro de El Molinón. El principal es la televisión Wowow, que ha comprado en exclusiva los derechos televisivos del fútbol español para Japón y emite todos los partidos en directo (la diferencia horaria es de 8 horas, por lo que al inicio del choque será la una de la madrugada). Además, hay periódicos deportivos y de información general (tanto matutinos como vespertinos) y agencias de fotografía. Incluso está acreditada la agencia china «Sohu» y la alemana «Getty Images», con clientes en Japón. No es nada si se compara con los sesenta medios japoneses que se acreditaron para informar sobre el partido entre el Espanyol y el Real Madrid en la segunda jornada de Liga, aprovechando que la selección nipona había disputado un amistoso en Holanda unos días antes.
La nota más curiosa es que hay cuatro periodistas especializados en Nakamura que han seguido su carrera desde que el español Xabier Azkargorta lo hiciera debutar en el Yokohama Marinos y lo han acompañado en sus tres años en Italia jugando para la Reggina y en los cuatro que estuvo en Escocia con el Celtic de Glasgow. Cómo no, ahora han fijado su residencia en Barcelona.
Además de la repercusión mediática, el fichaje de Nakamura -segundo japonés en la historia del Espanyol, que ya tuvo Akinori Nishiwaza en 2000- tiene un enorme tirón comercial. Los numerosos japoneses que visitan la Ciudad Condal saquean literalmente la tienda del Espanyol y hasta se han recibido visitas en la ciudad deportiva de colegios exclusivamente para japoneses en Inglaterra.
August Newton, consejero del Espanyol en el área de marketing, y Raúl Ciprés, director de marketing, hicieron recientemente un viaje a Japón para explotar el tirón. Allí negociaron una gira para agosto en la que los periquitos disputarán tres partidos en Japón, cerraron un acuerdo con una distribuidora de material deportivo y con una cadena de sport-bar, completaron un acuerdo con las mayoristas de viaje para incluir en los paquetes visitas al campo y entradas para los partidos y han abierto una negociación con Japan Air Lines para establecer una línea comercial entre Tokio y Barcelona (actualmente no hay vuelos directos entre Japón y España). Y todo gracias a Nakamura, auténtico embajador entre dos culturas.