Gijón, Nacho AZPARREN
Diez jugadores fijos y una duda. Las bajas de Barral por sanción y Míchel por lesión serán resueltas por la vía rápida por Manuel Preciado: dos hombres nuevos y mantener el bloque que acumula cuatro partidos sin conocer la derrota, cinco si se contabiliza el partido de Copa. Para cubrir la ausencia del delantero gaditano Preciado lo tiene claro, no ocurre lo mismo con el sustituto de Míchel. «No tengo problemas en decir el once. Bilic jugará en ataque y el puesto de pivote estará ocupado por Matabuena o Diego Camacho, es la única duda que tengo en estos momentos», comenta en técnico sportinguista.
La decisión final dependerá de las últimas sensaciones del entrenador cántabro: «Hablaré con ellos y decidiré. Fundamentalmente me basaré en lo que cada uno me transmita en el aspecto físico. Matabuena lleva un poco más de tiempo que Camacho, pero no he tomado aún una decisión definitiva». Una sentencia puntual que no afecta el papel de estos dos veteranos a lo largo de la temporada: «Ambos han demostrado su capacidad y serán importantes este año por su poso y veteranía».
El ilustre próximo visitante es de los considerados incómodos. En la memoria a corto plazo sportinguista aún duele la victoria perica por cero a tres de la temporada pasada. Durante toda la semana los jugadores se han encargado de refrescar aquel pesado recuerdo y Preciado no es una excepción: «Cuando les recibimos llegábamos en un buen momento y ellos, en cambio, parecían más de Segunda División que de Primera. El resultado tan adverso nos generó demasiadas dudas y acabamos sufriendo demasiado». La peligrosidad de los catalanes no mengua en la presente campaña. «Este año han sufrido la tragedia de perder a su capitán, pero se han recuperado como campeones. Tienen algunos hombres que vuelven a sentirse futbolistas, como Iván Alonso o Fernando Marqués, y otros de enorme calidad como Nakamura o Luis García. En defensa es un conjunto muy argentino, con todo lo bueno que esto conlleva. Somos dos equipos muy igualados, así que el partido se resolverá por pequeños detalles», añade el de Astillero.
El genio más impredecible de los blanquiazules, Iván De la Peña, no llega en las mejores condiciones al duelo, pero Preciado no se fía de su paisano: «Si De la Peña está físicamente en condiciones juega sí o sí, porque todo lo que hace es pura fantasía. Los problemas físicos a lo largo de su carrera le han impedido llegar a la consideración de auténtico crack». Otro tema candente es la polémica entre Tamudo y su club, que le mantiene en la grada. Preciado prefiere no meterse en asuntos ajenos, pero deja su opinión al respecto. «Desde fuera se ve como algo muy extraño. Tamudo representa en el Espanyol lo que Munitis en el Racing o Sastre para nosotros. Es su símbolo», declara.
Uno de los aspectos que más ilusiona a jugadores y cuerpo técnico rojiblanco es volver a jugar en El Molinón para intentar brindar a la afición una nueva victoria. Preciado cree que «ganar los tres puntos sería la mejor forma de demostrar nuestro agradecimiento a la afición tras su increíble desplazamiento a la Coruña. Todavía estamos flipando con ellos». Y los aficionados pueden empezar a flipar si los de Preciado gana al Espanyol y se meten en puesto europeo.