Gijón, N. A.
«No me fastidia que Pellegrini pague menos impuestos que yo, es una cuestión de justicia». Manuel Preciado no es ajeno a la polémica que se ha suscitado en los últimos días con la derogación de la llamada «ley Beckham», por la que los jugadores extranjeros con rentas superiores a 600.000 euros anuales deberán tributar al tipo general del 43 por ciento y no al 24 por ciento como ocurría hasta ahora.
A pesar de que la medida no afecta a ninguno de los dos jugadores extranjeros del club rojiblanco, Bilic y Gregory, Preciado quiere dejar constancia de su opinión sobre el asunto. «Hago la misma valoración que cuando Aznar la creó: me parece una auténtica barbaridad esta ley y es genial que la eliminen. En su momento se promulgó para que viniera gente que ayudara al progreso del país. El fútbol es importante en España, pero es una parte lúdica», sentencia Preciado. Para un mejor entendimiento, el técnico pone un ejemplo: «No es justo que dos futbolistas ganen 2 millones de euros y uno tribute al 43 y otro al 24. No me parece ni medio normal».
El cántabro prefiere no dar nombres propios, pero usa lenguaje cifrado para acusar a los equipos grandes de la liga como los principales beneficiados de la famosa ley. «Esto le interesa a A y B. A los demás no nos afecta. Espero que el resto de equipos sean sensatos ante un posible parón de la competición». Un cese que, sin embargo, para el cántabro es sólo un órdago con difícil aplicación real: «No creo que el parón se lleve a cabo. Lo veo más bien como una medida de presión para ver si asustan a los que mandan, pero me parece que no lo harán».
El de Astillero sintetiza su postura en una impepinable sentencia final: «Si yo pago el 43 por ciento, que el resto también lo haga». Puede estar tranquilo, porque parece que así será.