JOSU URIBE
Muchas han sido las novedades que ha sufrido el Espanyol en los primeros meses de competición y que han marcado nuevos aires. La inauguración del estadio Cornellá, una gran reestructuración de la plantilla, el conflicto con Raúl Tamudo, quien ha sido su mejor jugador en los últimos tiempos, la salida de Paco Herrera y la llegada de Ramón Planes a la dirección deportiva y la de Pochettino al banquillo son las más destacables, si bien por encima de todas ellas hay que resaltar la fatídica pérdida de su capitán Jarque. Muchos cambios en poco tiempo y algunos de difícil superación.
Pochettino logró al final de la pasada campaña reflotar una nave que estaba escorada y casi hundida. Con unos impresionantes números consiguió una salvación que más parecía un milagro. Es un técnico metódico y exigente en el trabajo defensivo. La efectividad y la solidez prima por encima de todo, pero sin dejar de lado la creatividad en el mediocampo.
En la portería estará el camerunés Kameni, un guardameta de grandes condiciones. La línea defensiva está marcada por la fortaleza de sus centrales, los argentinos Pareja, Roncaglia y Forlín; dejando los laterales para David García y Pillad, mejores en labores defensivas que ofensivas. En el mediocampo le gusta utilizar el típico «5» argentino, que es siempre para Moisés, jugador muy bueno en las labores de contención y al que acompaña un jugador de talento y con buen manejo de balón como Verdú o De la Peña. Por delante de ellos actúa con una línea de tres, en la que a Pochettino le gusta utilizar gente con mucha velocidad y desborde, capaces de correr el contraataque y de emprender acciones individuales como el asturiano Luis García, Sahar, Callejón, Nakamura, Marqués o Coro. Están todos cortados por el mismo patrón y su movilidad les habilita para poder jugar en cualquier posición. El conflicto con Tamudo les ha hecho perder la referencia que tenían en ataque, ya que era su hombre más determinante. Posiblemente antes dependían más de él para ganar los partidos, donde casi siempre intervenía la conexión De la Peña-Tamudo que tantos goles les ha dado, mientras que ahora buscan un juego más colectivo. El uruguayo Iván Alonso, además de ser su hombre para jugar de espaldas, es un trabajador incansable que se deja la vida en cada balón, además de ser un buen rematador.
Éste es el Espanyol, un histórico de nuestro fútbol y el cuarto tras Madrid, Barça y Athletic con más temporadas (75) en Primera.