Avilés, Albina FERNÁNDEZ
El Avilés sumó el domingo en Los Tarronales de Cudillero su tercera victoria consecutiva, algo que no disfrutaban los blanquiazules desde el pasado mes de abril, cuando ganaron sucesivamente al Siero (1-2), Covadonga (2-1) y Ribadesella (1-2). La cuarta victoria de la temporada coloca al equipo con 15 puntos en la décimo segunda posición, la mejor desde que empezó la liga, a cinco puntos del descenso y a ocho de la liguilla de ascenso.
Los triunfos ante el Covadonga (1-2), el Astur (2-0) y el Cudillero (2-3) confirmaron las predicciones del técnico, José Manuel Muñiz, que pidió tiempo para «despejar las dudas» que generó el equipo tras las goleadas sufridas en la Copa Federación y la falta de victorias en la liga. Muñiz atribuye el éxito a la «gran la unión» del vestuario y a la «perfecta comunión» entre los jóvenes y los veteranos. «Aquí apoyan todos, incluidos los que no juegan y los que no se visten».
El técnico destacó el trabajo que hizo el equipo en los Tarronales. «Tocaba poner el mono de trabajo para ganar y lo hicimos, e incluso intentamos jugar el balón lo que se podía. Estoy contento porque peleamos al cien por ciento, pese a que nos complicaron a balón parado y con la mala suerte de la mano de Goyo, aunque fue suerte que Vallina fallara el penalti», explicó.
El técnico reconoce que lo pasaron mal. «El Cudillero es un rival difícil, tiene jugadores con experiencia y nos ganaron en un par de ocasiones a balón parado. Teníamos claro que íbamos a sufrir hasta el último minuto y así fue». El Avilés empezó ganando por 0-2 y 1-3, pero el arreón final del Cudillero hizo pensar en una remontada como la del pasado año, que los locales se impusieron por 3-2 tras empezar perdiendo también por 0-2, ambos goles de Juanma. «No queríamos que pasara lo mismo y el equipo nunca se arrugó, por eso nos llevamos los tres puntos».
Muñiz sigue con los pies en el suelo pese a las buenas sensaciones que dejaron los jugadores y a la racha positiva en la que entró el equipo. «No hicimos nada. Tenemos que seguir partido a partido y ver hasta donde podemos llegar». El técnico destaca la mejoría defensiva. «Ofensivamente siempre estuvimos bien, llegamos fácil y generamos ocasiones, pero nos faltaba asentarnos en defensa. Ahora los rivales ya no llegan tan fácil y estamos logrando el necesario equilibrio en todo el campo», precisó.
El futuro se presenta más despejado para el Avilés. «Lo que necesitamos es que no haya lesiones para que fomentar la competencia sana dentro de la plantilla. La línea de trabajo está muy clara y, aunque nunca se contó mucho con nosotros, intentaremos poco a poco dejar al equipo lo más arriba posible».