Gijón, Nacho AZPARREN
Cuéllar parece perseguido por el mal fario desde que fichara por el Sporting. Si el año pasado fue una rotura de peroné la que le hizo perderse una parte importante de la temporada, este año una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda la que le tendrá fuera de los terrenos de juego lo que resta de campaña. Sin todavía tiempo para reponerse del susto, la dirección deportiva ya se ha puesto a trabajar para cubrir su ausencia y el propio Emilio de Dios manifestaba el viernes que «tenemos que sentarnos y ver qué es lo mejor y qué ofrece el mercado».
Para suplir a Cuéllar la dirección deportiva dispone de varias alternativas. La primera es la de cerrar la llegada de un portero de la Primera División española en calidad de cedido. Fue la fórmula seguida la temporada pasada con la cesión por parte del Athletic de Bilbao de su tercer guardameta, Iñaki Lafuente. El vasco disputó 12 encuentros como titular y uno de suplente con el Sporting, pero sus guarismos no fueron todo lo afortunados que él quisiera: el equipo sumó tres victorias y diez derrotas, recibiendo un total de 28 goles.
Echando un vistazo a las condiciones del mercado actual las opciones de reforzar la meta por esta vía se reducen a cinco. la mayoría de conjuntos de Primera optan por tener dos guardametas en su plantilla, y sólo Atlético de Madrid, Espanyol, Málaga, Tenerife y Valladolid cuentan con tres arqueros en su primera plantilla. La opción atlética es la menos probable, ya que el, a priori, papel de tercer portero le corresponde a De Gea, que alterna el primer equipo con el filial. Parece pues improbable esta opción. Las otras posibilidades que ofrece el mercado no parecen tampoco las más apetecibles para los sportinguistas. El rol de tercer portero lo desempeñan Javi Ruiz en el Espanyol, Tudela en el Málaga, el venezolano Arellano en el Tenerife y Fabricio en el Valladolid.
La segunda opción apunta directamente al paro: guardametas de experiencia que en la presente campaña se hayan quedado sin equipo. En esta tesitura se encontraba el ex bético Toni Doblas hasta que hace dos semanas firmara con el Huesca. Esta opción ofrece la ventaja de que no supondría necesariamente la baja federativa de Cuéllar, ya que el Sporting, al tener 24 fichas tramitadas, podría incorporar un jugador sin equipo usando la ficha disponible. Así, una hipotética recuperación milagrosa de Cuéllar no encontraría obstáculos.
Y la tercera de las alternativas es a la vez la más económica: apostar por Raúl como segundo portero de la plantilla. El cántabro de 23 años lleva ejercitándose con el primer equipo desde que comenzara la temporada y se ha sentado en el banquillo durante la lesión de Cuéllar, aunque tiene ficha con el Sporting B.
La semana que viene se llevará a cabo la operación de Cuéllar, operación que realizará el médico del club, el doctor Antonio Maestro. «La operación no es sencilla pero hoy día el procedimiento está muy standarizado», comenta el galeno rojiblanco. Maestro conoce las exigencias de la competición, por eso prefiere plantearse la recuperación de cara a la temporada 2010-2011: «El plazo estimado de recuperación rondará los seis meses así que para esta temporada será muy complicado que esté al cien por cien. Aunque su carácter luchador le ayudará en su recuperación».