Ribadesella, R. MANUEL
El Ribadesella sacó adelante el segundo partido consecutivo en Oreyana, aunque ahora con mayores dificultades que frente al Praviano. Y es que el Covadonga fue un difícil rival y que, curiosamente, cuando en la segunda parte se vio con uno menor por la expulsión de Tato jugó sus mejores minutos.
El primer tiempo fue de dominio territorial de un Ribadesella que desde el inició salió a por la victoria. Los de Iván Miner se hicieron con el control del centro del campo, aunque los visitantes se defendían bastante bien. Es por esto que no se produjeron ocasiones claras de gol hasta que a la media hora llegó el 1-0. Se gestó en un córner, botado por Fran y que Luismi cabeceó a la red.
El Covadonga intentó estirarse algo, y aunque no estaba creando mayor peligro resulta que al filo del descanso consiguió el empate. Fue en una falta directa un par de metros fuera del área grande, con lanzamiento de Jorge que tocó en la barrera y descolocó a un Dani Barrio que nada pudo hacer. A renglón seguido llegó la segunda amarilla y consiguiente expulsión del visitante Tato, lo que parecía augurar menores dificultades a los riosellanos tras el descanso.
Pero la caja de sorpresas en que a veces se convierte el fútbol determinó que en la segunda parte los ovetenses jugasen sus mejores minutos. No obstante, el Ribadesella supo explotar de nuevo un saque desde la esquina, en una jugada calcada al primer gol. Lo botó también Fran y otra vez Luismi sorprendió de cabeza a la zaga visitante.
A partir de ahí el encuentro decayó, logrando los locales amarrar una mínima renta que les da 3 valiosos puntos.