Oviedo, E. C.
Mario Prieto fue el centro de las iras de la afición durante los escasos diez minutos que estuvo sobre el terreno de juego. El medio, que saltó al campo en sustitución de Rubén García, recibió una sonada pitada al pisar el césped, y prefirió no hacer ningún tipo de declaración acerca de lo sucedido, y señaló que donde debería hablar «es en el campo». A pesar del poco tiempo que jugó, Prieto tuvo en sus botas el gol de la victoria, aunque su disparo fue desviado por el meta del Leganés.
Aunque el recibimiento que tuvo ayer no fue agradable, y sus intervenciones en las jugadas del equipo fueron acompañadas de silbidos por parte de un buen número de aficionados, el jugador no dudó en acudir al término del partido al fondo ocupado por la peña azul Symmachiarii para, al igual que la mayoría de sus compañeros, entregar su camiseta a los integrantes de la peña, que el viernes celebran en Trascorrales su XV aniversario -colocaron una pancarta en el estadio en la que podía leerse «XV años dedicados a la victoria»-, y que hoy a la ocho y media de la tarde inauguran en Trascorrales una exposición en la que se recorren sus años de historia.
Mucho se había hablado durante la semana del posible recibimiento que la afición iba a tener con el equipo tras la ocurrido la pasada jornada en Alcalá, y aunque se escucharon algunos silbidos en la salida de los jugadores al inicio del partido, y en determinados momentos en los que los azules no lograban finalizar las jugadas con acierto, durante la mayor parte del choque los seguidores oviedistas no dejaron de animar a los futbolistas.
t Larrea, Villanueva y Hedrera, en la grada. Sergio Villanueva, Ander Larrea y Dani Hedrera presenciaron el partido desde la grada tras ser los tres jugadores descartados por Pichi Lucas.