Oviedo, Á. F.
Guti y Valdano escenificaron hace unos días el escaso crédito que le queda a Pellegrini. El director general comió con el futbolista a espaldas del técnico. Del primer alcorconazo salió el canterano enredado en una polémica con el Ingeniero por unos insultos en la caseta cuando el campo de Santo Domingo ya era un infierno para el Madrid. La solución fue dejarle fuera cuatro convocatorias consecutivas, negar primero el desencuentro, dejar entrever que existía más tarde y decir que el segundo capitán «volverá cuando lo desee».
Le faltó a Guti tiempo para moverse y hasta se lanzó el rumor de su posible salida invernal hacia el Inter. De ser verdad, habría que ver qué tal le iba al canterano con Mourinho. A pesar de sus 33 años, será difícil que Pellegrini repita la historia que le reafirmó en Villarreal, cuando él solito fulminó a la estrella Riquelme, obligado a tomar la puerta de salida.
Dicen los que conocen a Guti que necesita cariño, que responde mejor a la zanahoria que al palo y desde luego parece difícil cambiarle el carácter a los 33 años. Tanto como que vaya a salir por la puerta de atrás después de toda una vida en el club. Así que Valdano le escuchó, le pidió calma y parece que podría estar en la lista del chileno para el sábado (20 horas) contra el Racing.
De Alcorcón hubo otro que salió herido. Granero, titular en Santo Domingo, no ha jugado ni un minuto en los cuatro siguientes partidos contra Getafe, Milán, Atlético y Alcorcón. El centrocampista venía tocado por haberse ido del Bernabeu antes de que terminase el partido contra el Tenerife y su actuación de Alcorcón le sentenció. Desde el club piden sensatez a Pellegrini para no agravar la situación y el sábado podría reaparecer.