Gijón, Nacho AZPARREN
David Villa es el siete de España y Mate Bilic quiere convertirse en el siete de Croacia. Su segunda convocatoria con la selección arlequinada no pudo ser más fructífera: dos goles, dos asistencias y la idea unánime entre los medios de que fue el hombre del partido. El croata se queda con la opinión que más cuenta: «El seleccionador me dijo que contará conmigo en el futuro, así que regreso muy contento de la experiencia. Siempre es un orgullo representar a tu país». La influencia del ex oviedista Prosinecki, ahora en el cuerpo técnico croata, ha sido importante en su llamada a la selección, aunque Bilic apunta a otros factores: «Sé que Robert estuvo aquí una vez viéndome jugar, pero mis goles han sido más decisivos que su recomendación».
A la hora de hacer una valoración sobre el próximo Mundial, Bilic se muestra igual de contundente que cuando enfila la portería rival. «Si tuviera que apostar lo haría por España. Me jugaría todo por ellos porque son los que mejor fútbol practican del mundo. Hay que tener un respeto por las selecciones con tradición, como Italia o Francia, pero, ahora mismo, a los españoles no les llegan ni a los tobillos», comenta con decisión. A nivel individual cree en un ex sportinguista: «Ojalá Villa sea el máximo goleador en Sudáfrica».
Con la confianza que da el reconocimiento en su propio país, Bilic encara la temporada en Gijón: «Yo me siento titular en el Sporting y no tengo ninguna duda de que voy a ser el máximo goleador del equipo». El próximo onjetivo del artillero croata será el Xerez, uno de los partidos, a priori, más asequibles del campeonato. Pero Bilic prefiere no fiarse de la presunta debilidad de los jerezanos. «El domingo tenemos un encuentro muy complicado. El Xerez es un buen equipo, aunque no haya tenido suerte hasta el momento, con jugadores de calidad, así que hay que intentar jugar como sabemos y luchar para traernos los tres puntos a Gijón», apunta el ariete.
Tras ser profeta en su tierra, Bilic destila confianza por los cuatros costados. El Xerez se presenta como la próxima víctima del 7 de Croacia, que quiere seguir en racha.