Gijón, Nacho AZPARREN
Dicen que las malas noticias nunca vienen solas. Tras la desgracia de Cuéllar y la inesperada ausencia de Diego Castro ahora es Míchel el que duda sobre su completa recuperación. «Aún tengo molestias en la rodilla, no estoy al cien por ciento pero aún quedan días para recuperarme. Lo que no voy a hacer es arriesgar», explica sobre sus posibilidades de cara al partido de Jerez.
Su posible ausencia le evitaría al menos tener que verse las caras con Mateu Lahoz, árbitro que ya le ha expulsado en tres ocasiones. «Esas rojas son cosas del pasado. Si juego lo daré todo y no me influirá qué árbitro esté, entraré fuerte», subraya el lenense. El encuentro del domingo encierra la peligrosidad de los partidos donde se dan por seguro los tres puntos, aunque Míchel no quiere oír hablar de relajación: «Tenemos que tener confianza en la victoria por nuestro juego, no porque ellos estén mal clasificados. Hasta ahora hemos sacado puntos con los de arriba y toca hacerlo contra los últimos clasificados para mantener este colchón de puntos».
Su nombre ha sido apuntado como uno de los próximos objetivos para la renovación, aunque él mantiene la calma: «No sé nada al respecto. Mi deseo sigue siendo jugar muchos años en Primera con el Sporting».