Gijón, V. R.
El 5 de septiembre de 1992, Eloy Calvo Capellín se convirtió en el primer presidente del Real Sporting de Gijón, Sociedad Anónima Deportiva. La transformación del club en empresa supuso el mayor cambio estructural en la historia rojiblanca. El Consejo Superior de Deportes adoptó esta medida para tratar de frenar el desorden económico en que se encontraban muchos clubes profesionales. Al Sporting se le fijó un capital social de 588 millones de pesetas que hubo que suscribir con la adquisición de acciones.
Desde entonces, el Sporting, como la mayoría de los equipos profesionales, ha funcionado como una empresa que rinde cuentas a sus accionistas. Ya no se celebran elecciones a la presidente, puesto que el club tiene un dueño, en este caso José Fernández, que es el propietario del paquete accionarial mayoritario. El máximo accionista del club tiene la potestad de nombrar un consejo de administración de su confianza que dirija el rumbo del equipo. También tiene la opción de hacerlo él mismo, como sucedió entre los años 1994 y 1997.