Gijón, Víctor RIVERA
Manuel Preciado medirá su fondo de armario en un partido con más miga de lo que pudiera parecer. El Sporting voló ayer a Xerez con seis bajas en la expedición, sin contar la lesión del portero del filial Raúl. A Roberto Canella no le bajó la fiebre y los servicios médicos decidieron dejarlo en casa por precaución y para evitar un posible contagio a sus compañeros. La ausencia del lateral izquierdo se suma a las de Diego Castro, Míchel, Cuéllar, Kike Mateo y Pedro. Con este panorama, Preciado ni siquiera ha podido completar una convocatoria de veinte futbolistas, como suele ser habitual.
Lejos de arrugarse por las ausencias, Preciado aún dará un par de retoques a la plantilla. Luis Morán se caerá del equipo en beneficio de un Maldonado al que se pudo ver más liviano que otras veces y hasta rápido en los partidos de Copa. Por lo demás, Matabuena y Bilic se mantendrán en el once tras el buen rendimiento de ambos en la victoria ante el Espanyol. El delantero croata ha cogido la racha goleadora -ha marcado tres en sus dos últimos partidos con el Sporting y con Croacia- y eso es algo que no se puede desaprovechar.
Si hay un sitio en el que las ausencias se harán especialmente notables será en la banda izquierda. Canella y Diego Castro dejan un vacío difícil de llenar. Para el lateral no hubo dudas y José Ángel disputará su primer partido como titular en esta Liga. El tema del interior izquierdo ha generado un mayor debate, que Preciado ha resuelto encajando a Carmelo con calzador. El canario no parece que lo vaya a tener fácil para desplazar a De las Cuevas de la media punta, aunque ambos futbolistas alternarán su posición en muchas fases del encuentro. A estas permutas también se sumará Maldonado, quien a base de no poco esfuerzo ha logrado hacerse con un hueco en el once titular. Y encima en su posición favorita: interior derecho.
El mayor error que puede cometer el Sporting en su visita al vicecolista sería el de subestimarle. Los rojiblancos han firmado un ilusionante inicio de temporada, pero siempre a base de meterles tensión a los partidos. Si no corre, el Sporting no es nada. Por eso, para volver con un resultado favorable de Chapín tendrá que estar tan concentrado y tan metido en el partido como un Xerez que ya se juega la vida.
Ziganda ha marcado la visita del Sporting como un punto de inflexión en el calendario del equipo azulino. A pesar de los diez puntos que les separan, los andaluces saben identificar al Sporting como un rival directo por la permanencia. Una victoria xerecista sería un golpe moral inmenso para un vestuario urgido de alegrías. Un solo partido ganado y tres goles a su favor es el pobre balance de un equipo que juega mucho mejor de lo que indica la clasificación. Por todo eso, en Jerez se espera la visita del Sporting con ambiente de final.
El técnico azulino tiene a su disposición a toda la plantilla y ha sorprendido con los descartes en la convocatoria. Abel, Víctor Sánchez, Mendoza y, sobre todo, Carlos Calvo se quedan fuera de una lista en la que tampoco estará el ex rojiblanco Míchel, que no se ha estrenado esta temporada. En su búsqueda del gol, Ziganda se ha encomendado al arte de Antoñito, un viejo rockero que siempre acaba haciendo goles. El estilete por definición será Mario Bermejo, «Pichichi» de Segunda hace unos años que se ha recuperado milagrosamente de las molestias que sufrió durante la semana.
El Sporting debe manejar la tensión del rival y saber leer el partido. Todo lo que sea sumar será un buen resultado para los rojiblancos. Pero una victoria valdría mucho más que tres puntos para un equipo lanzado.