Bilbao, L. J.
Un Barcelona disminuido y, de nuevo, con problemas en el remate se dejó el liderato en San Mamés. Una jugada sencilla, de toda la vida, equilibró el gol inicial de Alves: Llorente ganó en el salto a Chygrynskiy y peinó el balón para la carrera de Toquero, que entró en el área como un toro y cruzó un remate imposible para Valdés. Así de fácil y de preocupante para un Barça que afronta ahora una semana de aúpa.
A las bajas obligadas (Ibrahimovic, Touré, Abidal y Márquez, que ayer se unió a los azulgranas con síntomas de gripe A), Guardiola añadió más madera, dejando en el banquillo inicialmente a Puyol y a Henry. Apenas lo notó el Barça en el primer tiempo, que dominó con solvencia, pero sin finalización. Incluso pudo irse con derrota al descanso, ya que Javi Martínez echó fuera un cabezazo totalmente en solitario ante Valdés.
El gol de Alves, aprovechando una nueva asistencia genial de Xavi, pareció acabar con los problemas barcelonistas. Pero el Athletic no se rindió y Caparrós estuvo providencial. Echó mano de Toquero, el héroe bilbaíno de la final de Copa, y a los siete minutos de entrar al campo puso el empate.