Gijón, J. I. CASTAÑÓN
Un renovado «Villa de Gijón», con la organización del Esbardu, la inyección económica y apoyo material del Patronato Municipal y con 884 en línea de meta (746 en la prueba absoluta y 138 en categorías menores) sirvió para que el Universidad de Oviedo, un club con más solera que las 31 ediciones con las que cuenta la prueba que terminó en Las Mestas tras 12 kilómetros de callejeo por Gijón, hiciera un doblete. Un hecho que volverá a repetir en más de una ocasión en la temporada recién iniciada. El gijonés Dani Bayón (38:45) -un apellido que ha hecho historia en el atletismo asturiano- y la corredora local Tamara Fernández (48:30) pusieron, con su triunfo la nota verde en una carrera en el que rojiblanco de Gijón es el color protagonista.
Dani Bayón es un tipo que no da una voz más alta que otra. Cuando gana no es muy efusivo; cuando pierde tampoco pone mala cara. Hace de la seriedad una virtud. Entrena con Nicieza, que lleva también a Pablo Alonso, y la madurez le ha dado un punto de fiabilidad de la que carecía cuando era más joven. Cuando se pone un objetivo -y el que tiene a corto plazo es estar fino cuando se dispute los títulos regionales de cross- no suele fallar, salvo accidente. La semana pasada sufrió la gripe y fiel a su carácter espartano se la comió con patatas. Ayer tomó la salida atento y vigilante a las evoluciones de Alberto Suárez (39:02), Martín Álvarez (39:10), Enedino García (39:19) y David Prieto (39:33), el quinteto que se jugó el triunfo. Y Dani no falló. Sólo Alberto Suárez (Oviedo), un atleta que cuenta con el handicap de padecer una deficiencia visual y cuyo sueño es ir a unos Juegos Paralímpicos, fue su sombra. El riosano, medallista europeo en su categoría, flaqueó en el kilómetro 8, circunstancia que aprovechó el gijonés para poner tierra de por medio y administrar una ventaja que no cortó el fuerte viento que azotó a los corredores en el tramo final de la prueba.
Murujosa, en su estreno con el Kayak, se hacía con el título de mejor veterano gracias a su séptimo puesto en la general, mientras Pablo Alonso (sexto), David Hernández, Jorge Cosío y el sierense Juan Fuego completaban el «top ten».
Tamara Fernández, una corredora promesa que no da el tipo de fondista -se maneja mejor en la media distancia que en la larga-, superó en la prueba femenina a su compañera de equipo la junior Paula Meana (50:23) y a la grupista Natalia Silva (51:00). Cuarta fue Eva Braña, en fase de rodaje tras su exitosa temporada en las carrera de montaña.
Por otra parte, Alba García (Universidad) concluía en decimoséptima posición en el Cross de Llodio, perdiendo opciones de acudir al europeo de la especialidad.