Oviedo, Javier ARECES
El Praviano cogió oxígeno en Los Castañales, donde salió de una mala racha de siete jornadas sin ganar. Por su lado, el Covadonga -acuciado por las bajas- sigue en caída libre y con la de ayer acumula seis derrotas seguidas.
El encuentro fue trabado, con un fútbol espeso que apenas originó ocasiones de gol. En la primera parte tan sólo cabe reseñar por parte local una oportunidad; llegó en el min. 30, cuando Chus bota una falta, toca Martín de cabeza y Pablo remata ligeramente desviado. Por su lado, el Praviano tuvo más el cuero pero ello no le reportó ninguna oportunidad clara ante la portería de Jano.
En la segunda parte llegó pronto el penalti, señalado por un agarrón de Edu a Borja en una acción que no parecía tener aparente peligro; Juanma transformó la pena máxima en el 0-1 que sería definitivo, aunque no sin suspense porque Jano estuvo a punto de parárselo.
De ahí en adelante el Covadonga se echó hacia arriba en busca del empate, pero siguió sin disponer de ocasiones claras. La buena defensa praviana ni siquiera le concedió la alternativa de realizar disparos lejanos, ya que no había huecos por donde intentarlo.
El Praviano se echó ligeramente hacia atrás en los últimos 10 minutos, lo que supuso que el Covadonga ganara algunos metros; no obstante, los visitantes siempre estaban atentos a la posibilidad de salir al contragolpe, y alguno realizaron aunque no tuvo consecuencias para el marcador.
En definitiva, partido soso en el que las defensas se impusieron a las delanteras. El Covadonga sigue en crisis de resultados y tendrá que despabilarse si quiere mantener la categoría de Tercera División.