Gijón, Víctor RIVERA
A David Barral le llaman «el tiburón de la Bahía» desde que cumplió su promesa de zambullirse entre los escualos del Acuario de Gijón si el Sporting conseguía el ascenso. Ayer, en su encuentro virtual con los lectores de LA NUEVA ESPAÑA, el delantero gaditano del Sporting adquirió un nuevo compromiso: «Si nos clasificamos para Europa haré puenting o me tiraré en paracaídas». El desafío está servido y David Barral no es de los que se arrugan. El ariete de San Fernando chateó con los lectores durante una hora y cuarto. Barral, que quiso teclear él mismo las respuestas, se mostró rápido con el ordenador y estableció un nuevo récord al dar réplica a 108 preguntas.
El delantero del Sporting no regateó ninguna, a pesar de que los lectores se interesaron por todo tipo de cuestiones, muchas de ellas ajenas al fútbol. Así, los seguidores de Barral supieron que su película favorita es Titanic, que es un fiel lector de Millenium, la saga de Stieg Larsson, que su mejor amigo en el vestuario es José Ángel, que admira a Raúl, que le gustaría ser entrenador y qué dieta sigue. También hubo tiempo para la espiritualidad. «Creo muchísimo en Dios, me acaban de regalar un Cristo de cerámica para que me dé suerte», explicó Barral en un momento de la charla. Más tarde detallaría que «antes de los partidos, rezamos todos juntos».
Sin embargo, el fútbol monopolizó la mayor parte de las preguntas. Barral mostró su pasión por el Sporting, su deseo de ir a la selección y su madridismo. El gaditano confesó que «me gustaría retirarme en Gijón, porque indicaría que había hecho un buen trabajo». El futuro del ariete preocupa y mucho a los aficionados rojiblancos. Barral tranquilizó los ánimos al aclarar que «me queda este año y otros dos de contrato, pero creo que voy a ampliarlo por una temporada más y si me ponen un contrato vitalicio también lo firmo».
El delantero del Sporting evitó fijarse un objetivo de goles para esta temporada. «Lo importante es que el equipo logre la permanencia, lo de los goles es una cuestión de suerte», explicó. Barral se mostró optimista con las posibilidades del equipo y, aunque reiteró que «el objetivo sigue siendo la permanencia», admitió que «tengo esperanzar en conseguir clasificarnos para Europa, creo que el Sporting está capacitado para dar la sorpresa». Para ello, el gaditano espera que «sigamos con esta ambición».
Otro tema que se puso sobre la mesa fue el sueño de David Barral de llegar algún día a vestir la camiseta de la selección española. «Me gustaría ir por lo menos a una convocatoria antes de retirarme», confesó el rojiblanco. Barral dejó entrever que «Del Bosque me conoce bien de su época en el Real Madrid». Su pasado merengue fue otro de los temas recurrentes en las preguntas de los lectores. Barral pronóstico una victoria del Real Madrid en el Camp Nou: «1-2, con goles de Higuaín y de Cristiano Ronaldo». Como buen aficionado a las bicicletas, Barral mostró su admiración por el astro portugués, al que considera el mejor jugador del mundo. Sin embargo, el futbolista al que más admira es Raúl y su ídolo de juventud fue el Ronaldo brasileño.
Pero no todo fueron flores para el delantero del Sporting. Los lectores también se mostraron críticos con algunos aspectos de su juego. Hubo, por ejemplo, quien le acusó de ser demasiado individualista. La respuesta fue tajante: «Este año estoy siendo muy solidario y nada chupón. Creo que quizá demasiado». También se le preguntó el descenso en el número de goles marcados por el equipo y se le cuestionó por su facilidad para meterse en líos y ver tarjetas. «Me sacan tantas porque meto la cabeza hasta en el ventilador».
Carles Puyol es el defensa más duro con el que dice haberse encontrado y su partido más completo con el Sporting fue «el La Coruña o el Pamplona o el de Valencia con la bicicleta», todos ellos de la temporada pasada. Barral también tuvo palabras de agradecimiento para la afición del Sporting y para «una Mareona que me hizo saltar las lágrimas en el año del ascenso».
El ariete mostró su sentido del humor y confesó que también lo hacía en el vestuario donde «los gaditanos somos los más cachondos». De los entrenadores que ha tenido, «con López Caro es con el que más aprendió, pero Preciado es con quien mejor se ha compenetrado». El ariete aseguró ser «un fenómeno jugando al pádel». Tratándose de David Barral, no podían faltar las preguntas sobre el género femenino. Sus preferencias están claras: «Me gustan rubias, morenas y pelirrojas».