Gijón, Nacho AZPARREN
«Que nadie se acerque que contagio la gripe». El francés Gregory hace gala de su buen humor ante la temida gripe que amenazaba con colarse en el vestuario sportinguistas. «Estoy perfectamente, no he tenido ningún síntoma», se encarga de aclarar antes de que vuelva a cundir el pánico. Y es que el contagio de gripe que se temía en los jugadores del Sporting quedó ayer cerrado sin nuevas víctimas. El médico del club, Gonzalo Revuelta, es claro: «Canella y Botía están fatigados después del proceso gripal que han sufrido, pero no hay nadie más afectado».
Además del riesgo a enfermar, los rojiblancos se trajeron un valioso punto de Jerez que para algunos tuvo un buen regusto. «Aunque solo hayamos sumado un punto es importante porque no perdemos y dejamos la portería a cero», explica Gregory con el orgullo del defensa que ha contribuido a la causa. El mayor peligro del domingo vino en la estrategia y el Sporting sufrió demasiado. A Gregory le tocó bailar con la más fea, el poderoso Keita, una batalla de la que no salió del todo satisfecho: «No podemos recibir tantos remates en las jugadas de estrategia. Debemos estar más atentos, yo el primero de todos, y fijar mejor los marcajes».
El calendario de la Liga no da momentos de respiro y el francés ya se prepara para la llegada del Villarreal. El equipo castellonense supondrá un cambio de mentalidad a la hora de defender: de los balones aéreos xerecistas al balón raso de los habilidosos Nilmar y Rossi. «Personalmente me da igual el tipo de delantero al que me enfrente. Sean grandes o pequeños, aquí juegan los mejores atacantes de la Liga y tengo que estar preparado para adaptarme a las exigencias de cada momento», afirma.
En el plano internacional, Gregory se siente orgulloso de la clasificación de Francia para el Mundial la semana pasada, aunque no muy orgulloso con las formas. «Estoy contento por la clasificación de Francia pero también un poco triste por Irlanda. Ganar gracias a un gol ilegal es un poco injusto», asevera, pero aprovecha para defender a Henry: «Siempre se ha comportado deportivamente en el campo y seguro que no está orgulloso de su acción. Lo más justo sería repetir el partido, pero es imposible hacerlo».