Avilés, M. B.
El italiano Luca Ardizio y el gallego Carlos Álvarez se incorporan al equipo de División de Honor del Judo Club Avilés, para cubrir la baja de Helge Molt en la categoría de 90 kilos.
Luca Ardizio, de 18 años y procedente del Torino, es una de las promesas del judo italiano. Campeón de Italia junior y deportista internacional, el club llevaba tiempo siguiendo a este judoca que llega a Avilés a aportar su calidad e ilusión que conlleva su juventud.
Por su parte, Carlos Álvarez, de 25 años y procedente del FAMU gallego, coincidió con Hugo Burgos en el Centro de Alto Rendimiento de Pontevedra. El gallego ha sido varias veces medallista internacional y su ahora entrenador en el Avilés, Carlos Fernández, destaca de él su gran poderío físico y su calidad: «Tiene una gran envergadura, mide 1,95 metros», señala.