Gijón, Nacho AZPARREN
Tras la tempestad de bajas, llega la calma. El entrenador del Sporting, Manuel Preciado, ha recuperado a la mayoría de efectivos esta semana y, con ellos, la alineación que presente el sábado en El Molinón ante el Villarreal (18 horas) sufrirá un cambio mayúsculo respecto al encuentro de Jerez de la pasada jornada.
En Chapín, las bajas de los griposos Botía y Canella y del renqueante Míchel dieron una oportunidad a Gerard, José Ángel y Matabuena. El técnico cántabro tiró de cosecha propia para darle más vueltas al once: Maldonado sentó a Luis Morán en el banquillo y Bilic siguió ocupando la punta de ataque conquistada tras la sanción de Barral.
Pero la recuperación de las piezas básicas en el esquema sportinguista hará que Preciado vuelva a apostar por el once que tan buenos resultados ha obtenido en los últimos dos meses de competición. Por lo visto en el entrenamiento de ayer, el presumible once titular que recibirá el sábado al Villarreal será el formado por Juan Pablo en la portería; Lora, Botía, Gregory y Canella como defensas; Rivera y Míchel en el doble pivote; Luis Morán, De las Cuevas y Diego Castro en la línea de mediapuntas; y Barral como ariete.
El puesto de delantero es el que genera más dudas en Preciado, que en la primera parte del partidillo probó con Bilic como jugador más adelantado, logrando incluso un gol.
Pero en el último de los encuentros de entrenamiento, que suele revelar las claves de cara al partido del fin de semana, fue David Barral el jugador encargado de liderar el ataque, con lo que el gaditano parte con muchas opciones de integrar el once inicial. El propio Barral asistió a De las Cuevas para marcar el segundo gol del partidillo.
De confirmarse la alineación titular, Preciado volvería a apostar por el bloque que ha llevado la mayor parte del peso de la actual racha de imbatibilidad, y que alcanza ya los seis partidos de liga. La primera vez que utilizó este once fue el partido de El Molinón ante el Mallorca, con una contundente victoria por cuatro goles a uno. Los mismos once hombres repitieron titularidad en la victoria en Bilbao y las igualadas ante Real Madrid y Deportivo. Ante el Espanyol, Bilic entró por el sancionado Barral y Matabuena por el lesionado Míchel y ante el Xerez las múltiples bajas hicieron que el técnico cántabro apostara por un once inédito.
La práctica totalidad de la plantilla integró el entrenamiento de ayer. Kike Mateo continua lesionado y es baja casi segura para recibir al Villarreal. Carmelo, ligeramente cargado muscularmente, hizo carrera continua al margen del grupo pero su presencia no peligra para el sábado. Además, Bilic abandonó antes de tiempo la sesión por un golpe, pero no reviste gravedad. La recuperación del meta del filial Raúl marcha por buen camino, aunque presumiblemente no llegará a tiempo para el sábado. En ese caso, Sergio Sánchez, volverá a ocupar un puesto en el banquillo con el primer equipo como ya hiciera en el desplazamiento a Jerez de la Frontera.